Hijo de la «gran dama» de Nueva York culpable de estafar a su madre

Le robó casi 200 millones de dólares. Se trata Anthony Marshall, de 85 años, hijo de Brooke Astor. Habría usado engaños para cambiar parte de su testamento.

Por Redacción

El hijo de la millonaria benefactora de Nueva York Brooke Astor fue declarado hoy culpable de una millonaria estafa a su madre. Un jurado en Manhattan concluyó que Anthony Marshall, de 85 años, es responsable de haberle sustraído a la mujer, que ya se encontraba en estado de senilidad, casi 200 millones de su fortuna mediante diversos ardides.

La «gran dama» de Nueva York falleció en 2007 a los 105 años. Brooke Astor apoyó con más de 200 millones de dólares a instituciones culturales, así como a asilos para personas sin techo, para jóvenes y ancianos.

Asimismo se proponía hacer llegar el resto de su fortuna en gran parte a organizaciones caritativas. Sin embargo, de acuerdo con las investigaciones, su hijo la condujo a modificar su testamento con la ayuda de un abogado amigo.

Además se apropió clandestinamente de bienes valiosos en la vivienda de su millonaria progenitora, como por ejemplo una pintura de unos 10 millones de dólares.

El proceso, que se extendió durante casi medio año en Nueva York, causó sensación. Las declaraciones de los testigos reflejaron el ascenso y caída de una de las familias más distinguidas de Estados Unidos.

Los titulares fueron ocupados especialmente entre otros por testigos especialmente destacados como el ex secretario de Estado norteamericano Henry Kissinger y su mujer Nancy, o la periodista estrella Barbara Walters.

La medida de la pena será anunciada el 8 de diciembre. Marshall ya anunció que presentará una apelación. Astor consideraba una obligación visitar todas las instituciones a las que donaba dinero. Con refinados trajes, sombrero, guantes y collares de perlas se hacía llevar en su limusina blanca hasta los rincones más oscuros de la ciudad y visitaba a los pobres y necesitados.

El dinero procedía de la herencia de su tercer marido, el multimillonario Vincent Astor, quien murió de un ataque cardíaco en 1959. Entre los lugares que más apoyo recibieron se cuentan la Biblioteca Pública de Nueva York y el Metropolitan Museum of Art.

 

DPA.-