Indignación mundial por ataque a niña paquistaní

Malala fue intervenida quirúrgicamente hoy. Se espera evolución en las próximas 48 horas. Un vocero los talibanes de Pakistán, advirtió que si la niña sobrevive volverán “a tratar de matarla”. “Es el símbolo de los infieles y la obscenidad”, dijo.

Por Redacción

El ataque a tiros perpetrado ayer contra una joven paquistaní de 14 años, activista en favor de la educación de las niñas, generó indignación nacional e internacional, pese a lo cual los talibanes de Pakistán advirtieron que volverán a tratar de asesinarla si sobrevive.

Malala Yousafzai fue intervenida quirúrgicamente hoy y se logró extraerle una bala alojada cerca de su espina dorsal, y aunque en principio el resultado de la operación es alentador, deberá seguir en terapia intensiva y las próximas 48 horas serán cruciales para su evolución, dijeron fuentes médicas y el ministro del Interior.

Pero como si lo bárbaro del hecho no fuese suficiente, un vocero del grupo islamista que perpetró el ataque, los talibanes de Pakistán, advirtió que si la niña sobrevive volverán “a tratar de matarla”.

“Ella considera que el presidente Obama es su líder ideal. Malala es el símbolo de los infieles y la obscenidad”, agregó el portavoz talibán, en refrencia al mandatario estadounidense, Barack Obama.

Un miliciano talibán baleó ayer a Yousufzai en la cabeza y el cuello luego de subirse al colectivo escolar en el que la niña regresaba a su casa desde su colegio en Mingora, la principal ciudad del norteño valle del Swat. Otra niña resultó herida.

El ataque conmocionó a los paquistaníes sin distinción de afiliación política, religión o etnicidad. Muchos esperan que el estupor y rabia que causó sirva como punto de inflexión en la lucha contra los talibanes, que gozan de una popularidad importante por luchar contra la OTAN en el vecino Afganistán.

Las escuelas en Pakistán cerraron hoy sus puertas y cientos de paquistaníes realizaron pequeñas vigilias y sesiones de oración en Mingora, en la oriental ciudad de Lahore, el sureño puerto de Karachi y la capital del país, Islamabad, informó la agencia de noticias Europa Press.

En diarios, en la TV y en las redes sociales, los paquistaníes condenaron hoy el ataque y elogiaron a una niña que se animó a defender la escolarización de las chicas y a criticar a los talibanes, que consideran anti islámica la educación de las mujeres en escuelas.

Incluso el máximo jefe militar de Pakistán, un hombre que rara vez hace comentarios públicos, repudió hoy el ataque y visitó el hospital de la norteña Peshawar para interiorizarse sobre el estado de la adolescente.

“Al atacar a Malala, los terroristas no se dieron cuenta que no es sólo un individuo, sino un ícono del coraje y la esperanza que reivindica los grandes sacrificios que el pueblo de Swat y la nación hicieron para arrancar el valle del azote del terrorismo”, dijo el general Ashfaq Parvez Kayani.

En Washington, la secretaria de Estado norteamericana, Hillary Rodham Clinton, alabó a la joven paquistaní.

“Fue atacada y baleada por extremistas que no quieren que las niñas tengan una educación y no quieren que las niñas hablen por sí mismas, no quieren que las niñas se conviertan en dirigentes”, señaló Clinton, citada por la cadena CNN.

En la ONU, el secretario general del organismo, Ban Ki-moon, condenó el ataque, al que calificó de “acto horrendo y cobarde”, dijo su vocero, Nartin Nesirky.

En un primer momento, el equipo médico de Malala había advertido que no tenía medios para extraerle la bala y había aconsejado su traslado al extranjero para la intervención quirúrgica.

Sin embargo, esta madrugada se vieron obligados a operarla de emergencia después de que la joven desarrollara una inflamación en la parte izquierda del cerebro, informó Europa Press.

“Sigue inconsciente y permanece en la unidad de cuidados intensivos”, declaró el jefe del equipo médico encargado de Yousufzai, Mumtaz Jan, en el hospital militar de Peshawar.

Yousufzai es conocida por su defensa del derecho a la educación de las niñas paquistaníes y por su denuncia de la represión talibán en el valle del Swat. Como parte de su campaña, en 2009 empezó a escribir un diario sobre la vida en la zona para la cadena BBC Urdu, bajo el pseudónimo de Gul Makai.

En uno de los escritos en su blog, escribió lo siguiente: “Cuando hacemos fila en el patio por la mañana nos dicen que no llevemos ropa de colores porque podría molestar a los talibanes”.

Los talibanes rechazan casi todos los derechos de las mujeres y consideran contrarios al Corán (libro sagrado musulmán) a quienes no cumplen con esa interpretación fundamentalista de sus reglas.

Ehsanullah Ehsan, un vocero talibán, argumentó que Yousufzai “es una joven profana pro occidental” que promovió la cultura de Occidente y se mostró contraria a los talibán, por lo que justificó el atentado citando partes del Corán en las que se relata el asesinato de niños o mujeres.

“Cualquier mujer que, por el medio que sea, juegue un papel en la guerra contra los muyahidines debe morir”, declaró el portavoz. “Estamos totalmente en contra de la educación mixta y de un sistema educativo laico”, agregó.

El atentado fue duramente condenado en Pakistán y las portadas de los diarios nacionales mostraron la fotografía de la joven, vendada y ensangrentada, camino del hospital. “El odio contra la esperanza”, escribe el diario Express Tribune en su titular.

El hecho fue condenado también por numerosos líderes tribales de la etnia Pashtún, del noroeste de Pakistán. “Este ataque es contrario a los Pashtún y a las prácticas islámicas”, declaró Jurshid Kaka Ji, jefe de una `jirga´ (consejo tribal) de Swat.

Agencia Télam