Investigan un posible abuso en el hospital Zatti

Denuncian que habrían fallado los controles en el área de Salud Mental.

Por Redacción

JUDICIALES

Una sucesión de hechos desafortunados y la ineficacia de los encargados de resguardar la integridad de los pacientes que están alojados en el área de Salud Mental del Hospital Artémides Zatti de esta capital en convivencia en ese sector con algunos detenidos con causas penales, provocaron a un joven matrimonio un dramático trance que ahora se investiga en sede judicial.

El 2 de octubre pasado, una jovencita de 22 años, embarazada de cinco meses sufrió un brote psicótico y debió ser internada. Permanece allí desde entonces, sin poder recuperar plenamente el control de sus actos. Cada noche, en su sala del Hospital en el área en el que hay otros pacientes psiquiátricos, la acompaña su marido, un muchacho un año mayor que intenta sobrellevar las difíciles circunstancias esperando la pronta recuperación de su pareja.

Cerca de la una de la madrugada del martes, el chico se durmió junto a la cama de su señora. Al rato se despertó y notó que ella no estaba. La buscó por el área y la halló en la habitación lindera en la que permanece un hombre detenido, oriundo de Bariloche, también con algunos problemas mentales. Según relató ante el fiscal interviniente y tal como consta en la denuncia a la que este medio accedió ayer, el detenido “estaba con el torso desnudo” y la joven “recostada con él en la cama y él la tenía abrazada”.

El muchacho relató que “los destapó y ahí ella se subió la calza que llevaba puesta y en ese momento tenía a la altura de las rodillas desconociendo si tuvo o no relaciones” con el preso. El marido de la chica denunció ante el fiscal que su esposa “no tiene control sobre su cuerpo ni sobre su mente, está totalmente ida”, por lo que entiende que el detenido aprovechó esa circunstancia para abusar de la mujer.

El reclamo del joven y su familia apunta además al custodio del reo, que “nada hizo para impedirlo porque estaba sentado en la puerta de la habitación de su concubina distante unos diez metros” de la otra habitación y “con la enfermería en el medio, de modo que no podía observar nada de lo que hacía el preso que debía custodiar”.

El muchacho dijo desconocer la peligrosidad del detenido y si es portador de alguna enfermedad que pueda poner en riesgo a su mujer y a su bebé. Afirmó que al reclamar ante las autoridades del hospital “le pidieron que se quedara tranquilo por el resto de los pacientes”. Según informó el joven, tanto la chica como el detenido permanecen en las mismas habitaciones y tras la situación del martes a la madrugada se han cruzado en los pasillos y el reo le propinó algunos insultos, por lo que tiene temor de lo que pudiera ocurrirle a él o a su mujer.

“Río Negro” consultó al director del hospital, Alberto Lucio, quien dijo tener conocimiento de la situación, pero la relativizó explicando que “la chica fue a la habitación del hombre”. Dijo no tener información sobre la situación vivida puertas adentro de la sala. Además, destacó que la mujer estaba acompañada por su esposo quien debía resguardarla.