Jardín: el cuidado en los rosales y los decorativos topiarios

Las bellas rosas pueden crecer en nuestros jardines. O pueden también formar parte de estos atractivos arreglos que le dan otra presencia y que, por hacerse en macetas, pueden lucirse también en galerías o incluso balcones.




No hace falta tener un jardín. Los topiarios se lucen también en balcones y terrazas.

No hace falta tener un jardín. Los topiarios se lucen también en balcones y terrazas.

En el Vivero Claudine, de Cipolletti, se especializan en realizar atractivos topiarios, que en jardinería es el arte decorativo y dan vida a los espacios verdes y grandes jardines de la historia.


Es una de las técnicas de jardinería más reconocida del mundo. Se usa desde hace años en el sector del arte floral –cuya técnica se hizo famosa por los franceses– para darle forma a los árboles y arbustos en los grandes jardines de las grandes ciudades.

Poder lograr las formas geométricas deseadas requiere de gran habilidad y experiencia y el resultado no pasará inadvertido.

En este caso, el vivero lo realiza con los rosales en formas de arbolitos que, ornamentados, se imponen con su presencia en el jardín de casa, o en el espacio verde que tengamos para simplemente admirar la belleza de la naturaleza.

RÍO NEGRO consultó sobre esta técnica a Claudia Buenanueva y Jorge González de Cipolletti quienes dedican gran parte del trabajo a este procedimiento ornamental en rosales. “Los rosales con que contamos tienen un proceso de un año. En ese tiempo, sobre un pie silvestre determinado, se injerta la variedad del color, de una planta madre donde se sacan las yemas,” explica Claudia.

Topiarios de rosas. Bellos, coloridos, un arte.


El tropiano completo lleva un proceso de dos años. Primero se debe dejar crecer una vara del pie de 70 cm y a partir de ahí se coloca el injerto de la variedad o color deseada, explica la especialista y agrega: “Una rosa injertada tiene la particularidad de ser más vigorosa y de rápido crecimiento ya que en el proceso, la raíz tiene un año más que la planta”.


Cuidando las rosas



Por lo general en el invierno comienza el mantenimiento con la poda. Se hace en los meses de junio, julio y agosto –en ese caso hay distintas técnicas– según el criterio y el conocimiento de quien lo haga. A partir de septiembre comienza la floración, con distintas variedades: las trepadoras, rosal de pie bajo, el arbolito de pie alto, rosas perfumadas sin espinas como las de florería, indica la experta.

En cuanto a los cuidados, generalmente los rosales están muy expuestos a traer pulgones, cochinillas y cascarudos. En esos casos siempre habrá un productor dispuesto para el asesoramiento de determinados plaguicidas.

La planta se produce en tierra y en época de trasplante se pasa a maceta, siempre en los meses julio, agosto. “Se debe tener en cuenta que si se va a dejar que se desarrolle en maceta, el crecimiento siempre será más lento que en suelo”, acota la mujer. Dentro de las técnicas de la reproducción de rosales también se pueden encontrar algunos productores de especies exóticas, como hoy se pueden ver rosas negras, azules y otros colores variados.


Un poco de historia: el nombre



El vivero es un proyecto familiar que nace en 2017, de la mano de Jorge González y Claudia Buenanueva, quienes lo bautizaron con el nombre de Claudine. ¿Por qué? No sólo como homenaje a la abuela materna, sino también por el gran amor a las plantas que tiene y porque es la que dio inicio a la dedicación de las flores y árboles desde la niñez, sumando su conocimiento y sacrificio constante sobre algunos productos de elaboración propia como los rosales, o frutales de carozo. A eso hay que agregarle el arduo trabajo de la poda, de los injertos, de los trasplantes que Jorge realizaba para gente allegada a la familia, con muy buena aceptación. Una vez inscriptos en el Senasa anexaron cercos vivos, plantas de interior, cactus, suculentas, cítricos, árboles y arbustos. “Todo esto trajo aparejado la oportunidad de ofrecer otro tipo de productos de elaboración nuestra como los tejidos de cañas criollas para cierres perimetrales o pérgolas –siendo hoy uno de los productos más aceptados en el rubro jardinería– y espacios rústicos”, se enorgullecen.


Hoy cuentan con una gran variedad de plantas para exterior e interior con un amplio surtido de macetas y artículos de jardinería. Si pueden atravesar la crisis y activar en el mercado es “gracias a la atención personalizada desde la producción, el flete, y al trato cordial con todos los clientes”, especificó Claudia.


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