Jorge Sapag: “Vaca Muerta es una historia irreversible”

El exgobernador de Neuquén, Jorge Sapag, rememoró cómo fueron los primeros pasos para impulsar los no convencionales. Destacó los desafíos que se deben sortear, sostuvo que el tren no es una prioridad y reclamó que Nación acompañe el crecimiento.



 Para el exmandatario neuquino Vaca Muerta fue una bisagra para la provincia que ahora debe invertir en generar nuevas riquezas para su futuro.

Para el exmandatario neuquino Vaca Muerta fue una bisagra para la provincia que ahora debe invertir en generar nuevas riquezas para su futuro.

Cuando Jorge Sapag llegó a la gobernación de Neuquén lo precedía su estirpe política. Pero al dejar el cargo, ocho años después , también logró que lo preceda ser el primer impulsor de un sueño que hoy recorre el país y que es Vaca Muerta.

P- ¿Acepta que se lo llame el padre de Vaca Muerta?
R- El padre, no. Me creo uno de los pioneros. Me metí con un tema delicado como es la hidrofractura y comparto que el futuro son las energías renovables pero por 30 ó 40 años más el mundo va a seguir necesitando petróleo.

P- ¿Cómo fue ese inicio de impulsar la exploración de Vaca Muerta?
R- Cuando fui a Calgary, Canadá, en el segundo semestre de 2007 a buscar inversores porque veía que había declinación, en el Club del Petróleo me dijeron si me podía quedar un par de días porque me explicaron que no tenían interés en invertir en Argentina con el gas a 80 centavos de dólar y el petróleo congelado en 42 dólares, pero me dijeron ‘no queremos que pierda su tiempo y le queremos dar nuestra experiencia en no convencionales’. Creo que ese viaje valió por todo lo que mostraron, me interioricé en el tema y lo tomé como agenda de gobierno para ver si encontraba una bisagra entre el convencional y el no convencional, si la Cuenca Neuquina servía. Y cuando traje el tema a Neuquén me miraban y me decían ‘este turco qué nos está vendiendo”.

P- ¿Cuál fue el primer paso para traducir esa intención en políticas de Estado?
R- Fue con la renegociación de las concesiones (2009) que pedían las empresas porque a la mayoría se les vencían en 2017 y la crisis económica de 2008 nos había dejado con apenas 800 millones de dólares de inversión en todo el año y 3.000 despidos. En la renegociación se obligó a las empresas a invertir en explorar los horizontes, más un bono de 530 millones de dólares que nos permitió hacer obras como los acueductos o la ruta de la meseta porque no nos alcanza con el crédito que se había tomado porque recibí una provincia con déficit. Había además 26 áreas que las empresas habían devuelto y en 2009 lanzamos el programa Nuevos Horizontes (a través de Gas y Petróleo del Neuquén) y se tomaron todas .

En los inicios de Loma Campana. Sapag junto al exCEO de YPF Miguel Galuccio, Daniel Scioli y Guillermo Pereyra.

P– Loma Campana fue el primer desarrollo ¿Cómo se dieron el resto?
R- Loma Campana fue la primera concesión y se dio por una ley provincial porque después llegó la Ley 27007. La Ley 17.319 no contemplaba la titularidad de las provincias ni los recursos no convencionales y hubo una gran discusión por eso con Nación pero se llegó a una legislación que es esta por la cual se han otorgado casi todas las concesiones no convencionales.

P- ¿Cómo ve hoy el desarrollo de Vaca Muerta?
R- Veo que lo que soñamos ya, Vaca Muerta, es algo irreversible, es una historia irreversible porque las empresas ahora tienen que invertir sí o sí para defender sus acres y eso es muy bueno porque la República necesita las divisas que se pueden generar y que también son renta para la provincia.

P- ¿Qué proyección hace para el futuro de Vaca Muerta?
R- En petróleo va a empezar a exportarse en el corto plazo y con el gas el proyecto para construir una planta de GNL (gas natural licuado) lleva cuatro años pero para el país es algo muy bueno. Si somos capaces de producir más podremos estar exportando.

Sapag remarcó que para que el shale alcance todo su potencial se necesita avanzar en un proceso de farm-out o alianzas con más empresas”.

Jorge Sapag exgobernador de Neuquén.

P- ¿Qué desafíos ve para que la actividad alcance esa potencialidad exportadora?
R- Creo que hay dos misiones importantes que deben cumplir la Nación y la provincia. Nación debe generar un ambiente macroeconómico para que las inversiones lleguen. Se necesita estabilidad para atraer capitales internacionales porque la inversión que se requiere es enorme. En el caso del gas se necesita que Nación planifique bien los gasoductos, varios. El tren es un proyecto lento, lo prioritario es la infraestructura porque no podemos poner el carro delante del caballo. Cuando haya más producción el tren saldrá solo.
Por otro lado el presupuesto nacional tiene que prever también que Neuquén duplicó su población en diez años y es probable que lo vuelva a hacer. El presupuesto nacional tiene que prever esto porque la provincia no puede hacer frente a semejante aluvión.
Y la provincia tiene que hacer cumplir los contratos a las petroleras, traer más inversores y proveer los acres con GyP o con un farm-out porque las empresas no pueden sentarse sobre sus acres. Ahí está el éxito.
Hoy YPF tiene 12.000 kilómetros cuadrados y tiene que seguir buscando inversores para producir más petróleo y gas.
Y agrego a esto que finalmente el mercado tiene que pensar también en industrializar en origen buena parte del gas y exportar el sobrante que es lo que va a generar divisas para poner en equilibrio las cuentas públicas y así también atraer a más inversores.

En números

800
millones de dólares fue la inversión que Neuquén recibió en hidrocarburos en 2008, antes de Vaca Muerta.
4.300
millones de dólares fue el total invertido el año pasado en exploración y explotación.

“Vaca Muerta ya impacta en la coparticipación”

A cuatro años de haber dejado el gobierno de Neuquén, Jorge Sapag no deja de pensar en el desarrollo de la provincia y es por esto que cuestionó que “Nación confunde el presupuesto nacional y quiere sacar a Neuquén de un plumazo porque tiene a Vaca Muerta, pero no es así”.

“Por un lado Vaca Muerta ya aporta a la economía nacional; en este año se estima que son 3.630 millones de dólares que va a aportar sólo el gas en divisas y a eso hay que sumarle impuestos y regalías por otros 1.000 millones de dólares”, dijo.

El exmandatario explicó que “la actividad en Vaca Muerta paga impuestos como Ganancias, IVA y derechos de exportación que se lleva Nación y que seguro que son más que las regalías que percibe Neuquén. Por eso insisto que Vaca Muerta ya está impactando en la coparticipación nacional”.

Y remarcó que “hay provincias que piden que se coparticipen las regalías y eso está mal porque no son recursos tributarios sino una compensación por la pérdida de riqueza que tiene el subsuelo neuquino. Ojalá se respete el federalismo”.

Aquel consejo que Pepe Mujica le dio a un gobernador de la Patagonia

Corría el año 2012 y un empresario petrolero inauguró con un almuerzo su bodega en Uruguay. Entre los invitados coincidieron el gobernador de Neuquén Jorge Sapag y el presidente de ese país José “Pepe” Mujica”.

El anfitrión le habló a Mujica de Vaca Muerta y la potencialidad que tenía. “Pepe abría los ojos como el dos de oro y en un momento me mira y me dice ‘usted está en un serio problema. Nadie en Uruguay tiene expectativas así, pero esta abundancia le va a generar muchos reclamos y no se olvide que en otros puntos del mundo generaron guerras”, cuenta Sapag.

Y agrega que “me dio un consejo, me dijo póngase casco y coraza porque se vienen tiempos difíciles. Y acepto y tomo el consejo pero creo que el desafío valió la pena”.


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