La Justicia otorgó prisión domiciliaria al bioquímico de Esquel acusado de mantener cautiva a su familia

La Justicia resolvió que el imputado cumpla la medida cautelar en una residencia particular mientras avanza la investigación por privación ilegítima de la libertad y abandono de persona.

Redacción

Por Redacción

Miguel Edgardo Battista.

Miguel Edgardo Battista.

El caso que conmocionó a la comunidad cordillerana dio un giro en las últimas horas cuando la Justicia determinó que Miguel Edgardo Battista cumpla la medida cautelar en su domicilio particular. A los 71 años, el bioquímico enfrenta cargos de extrema gravedad vinculados a las condiciones detectadas durante un operativo policial en su propiedad.

El ministerio Público Fiscal había solicitado de manera formal que el acusado permanezca alojado en una unidad carcelaria mientras se desarrollan las medidas procesales urgentes. Sin embargo, el planteo sostenido por los acusadores públicos no prosperó ante la evaluación del magistrado interviniente en la causa penal.

La defensa técnica del imputado argumentó y presentó elementos vinculados al arraigo del investigado en la región y a la necesidad de resguardar su situación general. De este modo, se ofreció una vivienda alternativa para asegurar el cumplimiento de las restricciones dictadas por el tribunal sin recurrir al encierro en una comisaría.

El hombre había cumplido previamente diez días de prisión preventiva inicial tras el allanamiento que motivó el inicio de las actuaciones judiciales en la provincia. Con esta nueva resolución adoptada en los tribunales, el bioquímico regresará a una residencia particular bajo los recaudos legales correspondientes.

Battista cobró notoriedad pública años atrás, durante el aislamiento social por la pandemia de coronavirus, al brindar entrevistas donde promocionaba un suplemento a base de alfalfa. En sus presentaciones personales de aquella época, el imputado solía enumerar títulos académicos y su paso por diferentes áreas de la investigación científica y médica.

No obstante la repercusión de esos antecedentes, la gravedad de las acusaciones actuales desplazó por completo el foco hacia el interior de su núcleo familiar e íntimo.


El perfil del acusado y su defensa


Tras conocerse la medida morigerada, el propio acusado brindó declaraciones a medios locales en las que calificó la situación judicial como una persecución en su contra. Asimismo, cuestionó el accionar de su entorno vecinal y aseguró haber recibido muestras de contención y apoyo dentro del ámbito donde permaneció detenido.

Por su parte, la estrategia legal remarcó que las personas involucradas en el núcleo familiar poseen edades que, según su criterio, desestimarían un sometimiento por la fuerza. Los voceros de la defensa indicaron además que los hijos del imputado declararon en Cámara Gesell durante las primeras etapas de la instrucción judicial.

Según explicaron los letrados defensores, el delicado cuadro de salud que atraviesa su pareja condicionaba de manera directa la dinámica cotidiana dentro de la propiedad inspeccionada. La fiscalía continúa reuniendo pruebas periciales de diversa índole para esclarecer con precisión el grado de autonomía y las restricciones sufridas.

El expediente judicial sigue su curso formal bajo la órbita de los tribunales patagónicos, ahora con medidas de coerción atenuadas para el único imputado formalizado.


Cuáles son las implicancias institucionales y pasos a seguir


Las autoridades provinciales remarcaron en reiteradas oportunidades la necesidad absoluta de resguardar la integridad y la intimidad de las personas afectadas durante todo el proceso. Los equipos interdisciplinarios del Estado participan de manera activa en la contención y el acompañamiento psicológico y social necesario para la asistencia integral.

Mientras tanto, los investigadores analizan minuciosamente los elementos secuestrados durante el allanamiento inicial que originó la causa penal en la localidad cordillerana. El avance de las pericias técnicas será determinante para definir las responsabilidades en el marco del proceso, mientras la domiciliaria sigue sujeta a estrictas pautas.


El caso que conmocionó a la comunidad cordillerana dio un giro en las últimas horas cuando la Justicia determinó que Miguel Edgardo Battista cumpla la medida cautelar en su domicilio particular. A los 71 años, el bioquímico enfrenta cargos de extrema gravedad vinculados a las condiciones detectadas durante un operativo policial en su propiedad.

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