«Quiero llevar su apellido»: el amor de un padre y una familia encontró respaldo en la Justicia de Cipolletti
La Justicia de Familia de Cipolletti otorgó una adopción plena a un joven criado desde bebé por la pareja de su madre y autorizó el cambio de apellido.
Una historia familiar construida a lo largo de más de dos décadas recibió finalmente respaldo jurídico en Cipolletti. La Justicia de Familia otorgó una adopción plena a un joven que, desde que tenía un año de vida, fue criado por el hombre que asumió un rol paterno constante y presente.
El fallo no solo reconoció legalmente ese vínculo afectivo, sino que también autorizó el cambio de apellido, permitiendo que el joven lleve en su documento el mismo apellido que usó durante toda su vida social y familiar.
Una familia construida desde la infancia
Desde pequeño, el joven convivió con su madre, el hombre que luego sería su padre adoptivo y, más tarde, con un hermano que llegó después. Compartieron la casa, celebraciones, decisiones importantes y la rutina cotidiana que fue consolidando un lazo familiar sin interrupciones.
Ese vínculo se extendió también al resto del entorno: abuelos, tíos y primos lo incorporaron naturalmente, sin distinciones. En su vida diaria, siempre fue identificado con el apellido del hombre que lo crio y acompañó en cada etapa de su crecimiento.
El pedido ante la Justicia de Familia
Al cumplir la mayoría de edad, el joven buscó formalizar esa realidad. Al intentar cambiar su apellido, fue informado de que debía iniciar un trámite de adopción. La propuesta fue conversada con su padre afectivo, quien aceptó sin dudar.
La presentación se realizó en octubre ante el fuero de Familia de Cipolletti, basándose en una historia de vida sostenida en el tiempo, con convivencia estable y un ejercicio permanente del rol paterno durante más de veinte años.
Audiencia y testimonios
Durante el proceso judicial, se notificó al progenitor biológico, quien no respondió ni se presentó a la audiencia. La jueza tuvo en cuenta esa circunstancia, aunque centró su análisis en el vínculo afectivo existente.
En la audiencia declararon el joven, su madre y el hombre que solicitó la adopción. Relataron cómo se formó la familia, cómo se acompañaron a lo largo de los años y la naturalidad con la que siempre vivieron esa relación.
El fundamento del fallo
La magistrada consideró acreditados los requisitos del Código Civil y Comercial para la adopción de integración. Destacó que existió posesión de estado de hijo desde la infancia y una convivencia familiar sostenida.
Además, subrayó que la adopción de personas mayores de edad también integra el derecho a la identidad cuando hay vínculos afectivos sólidos. El fallo citó normas nacionales e internacionales que protegen el derecho a la vida familiar.
Adopción plena y cambio de apellido
La jueza autorizó el cambio de apellido solicitado, valorando la voluntad del joven, su madurez y la coherencia entre su identidad social y su vida cotidiana. Ordenó que lleve el apellido de su padre adoptivo, el mismo que el de su hermano.
La adopción fue concedida con carácter de plena y se dispuso la correspondiente modificación registral, otorgando respaldo legal a un vínculo que, para la familia, existía desde hacía más de dos décadas.
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