La defensa del imputado sostiene que es inocente

La abogada Paula de la Iglesia alegó que el imputado de 21 años “no disparó”. Dijo que lo involucraron porque andaba por el lugar cuando ocurrió el crimen.

Por Redacción

CRIMEN DEL POLICÍA

“Mi cliente es inocente, él no disparó el arma que mató a (Luciano) Churarrín”, afirmó ayer la abogada Paula de la Iglesia, quien asumió la defensa del joven de 21 años imputado en el homicidio del sargento de la Policía de Río Negro.

El joven fue detenido en un allanamiento que se realizó la madrugada del martes en su domicilio, ubicado en el barrio Levalle. Desde entonces se encuentra alojado en el penal 3 de esta ciudad por orden del juez Martín Lozada, quien rechazó el jueves un pedido de excarcelación de la abogada defensora.

Lozada citó a prestar declaración indagatoria al joven el jueves por la mañana. De la Iglesia explicó ayer a Río Negro que el imputado “declaró y dijo la verdad”.

Sostuvo que al joven lo detuvieron “porque andaba por la zona” donde ocurrió el hecho, en Onelli Casi Rosales. Explicó que “había salido de un local donde comió una hamburguesa”. En la cuadra donde ocurrió el hecho hay un local que vende comida.

El sargento caminaba la tarde del lunes pasado por Onelli al 1600 y fue interceptado por dos o tres jóvenes. Hubo una discusión y uno de los sujetos sacó un revólver y disparó por lo menos dos veces contra Churrarín, quien quedó herido y ensangrentado.

Tras la agresión, los autores huyeron. El ataque ocurrió alrededor de las 15.15. Comerciantes y vecinos salieron a auxiliar al herido, quien murió alrededor de las 16.40 en el hospital zonal. Falleció a los 33 años.

El homicidio caló hondo en las filas de la Policía y conmocionó a amplios sectores de la población de Bariloche. Lozada y el fiscal Marcos Burgos impulsan la investigación que hasta el momento tiene al joven de 21 y a un adolescente de 15 como los principales sospechosos.

El adolescente fue enviado por orden judicial a una institución que atiende a chicos en conflicto con la ley ubicada en otra provincia bajo la tutela del Ministerio de Desarrollo Social de la provincia.

Los investigadores aún no encuentran el arma utilizada. Tampoco saben el motivo del ataque. Ayer una fuente policial que está al tanto del trabajo de la Brigada de Investigaciones reconoció que faltan declaraciones importantes. Sobre todo, la de uno de los testigos directos del hecho, señaló.

El fiscal solicitó nuevas medidas de prueba que el juez autorizó y que se realizarán en el trascurso de esta semana.

De la Iglesia sostuvo ayer que “Lozada me dijo que a él le dijeron por teléfono que la prueba de parafina dio positiva en mi cliente”. Por eso, sostuvo que pedirá una nueva prueba. “Lo único que sé es que él no disparó el arma. Yo sé que no lo mató”. Y aseguró que tampoco andaba con los autores del crimen. Dijo que el muchacho es ayudante de herrero y que tiene una familia bien constituida. “No sé por qué lo agarraron”, planteó.

La defensora afirmó que tuvo acceso al expediente “cinco minutos y pedí las fotocopias y no me las entregaron”. “No es la primera vez que me lo niegan. Por eso, cada vez que pido fotocopias lo hago bajo apercibimiento de denegación de justicia”.

DeBariloche