Alegatos por el caso Lucas Caro: las partes polemizaron por los “agravantes”

La fiscal Betiana Cendón, el abogado querellante Raúl Ochoa pidieron que se declare culpable a Matías Vázquez con agravantes por conducir alcoholizado, a alta velocidad y darse a la fuga. La defensa planteó sus objeciones y dudas respecto de las pruebas.




La fiscalía pidió hoy la declaración de responsabilidad de Matías Vázquez por el homicidio culposo de Lucas Caro, a quien atropelló una noche de febrero pasado a la altura del kilómetro 9,8 de la avenida Bustillo. Pidió también al tribunal que considere los “agravantes” de conducir en estado de ebriedad y a una velocidad superior a la permitida, lo cual podría enviarlo a la cárcel con una pena de cumplimiento efectivo.

La querella expuso un criterio similar, mientras que el abogado defensor, Juan Pablo Álvarez Guerrero, dedicó su alegato a sembrar dudas sobre las pericias y subrayar que no se había probado “con el nivel de certeza que se necesita” que su cliente haya conducido “a más de 91 km por hora y con más de 1 gramo de alcohol por litro de sangre”, que son los límites mínimos fijados en el Código Penal para introducir los agravantes en el homicidio culposo. 

Lo que está en juego es justamente la posibilidad de que Vázquez reciba solo una pena en suspenso o bien una de cumplimiento efectivo de hasta 6 años, como establece la escala para el delito que le imputan. Durante el proceso el acusado permaneció con detención domiciliaria.

Hoy los jueces al final de la audiencia le ofrecieron la posibilidad de decir algo más, pero permaneció en silencio. Vázquez si había hablado al comienzo del juicio y pidió perdón a la familia de Lucas. 

El fallo para determinar su eventual responsabilidad se dará a conocer el próximo lunes a las 9. De ser necesario, en otra etapa posterior el tribunal que integran los jueces Marcos Burgos, Marcelo Álvarez Melinger y Bernardo Campana definirá el monto de la pena. 

La fiscal Betiana Cendón dijo que sobre las pruebas presentadas para exponer la responsabilidad de Vázquez (de 40 años) fueron concluyentes y no encontraron “contradicción ni oposición”. Señaló que en el juicio “quedó acreditado que Vázquez decidió muchas cosas, la primera fue conducir de forma temeraria, imprudente, negligente y antirreglamentaria”. 

El accidente ocurrió cerca de la medianoche, sobre una banquina con poca iluminación, cuando Lucas (17 años) caminaba en la misma dirección que el tránsito que corría a su lado, junto a su novia y la madre de ella.

El tribunal integrado por Campana (izq), Burgos (centro) y Álvarez Mellinger (der) deberán resolver si Matías Vázquez es culpable del homicidio culposo de Lucas Caro. Foto: Chino Leiva

El impacto del auto, un Subaru Legacy, le provocó la muerte en el acto. Cendón defendió la pericia oficial presentada en el juicio según la cual Vázquez manejaba al menos a 110 kilómetros por hora y el análisis clínico “retrospectivo” que detalló el médico legista Juan Piñero Bauer, que determinó para el momento del accidente una alcoholemia del conductor de 1,52 gramos por litro. A esa conclusión llegó luego de la medición realizada con alcoholímetro diez horas después, cuando fue detenido.

Una perito en toxicología había dicho durante el juicio que ese método era impreciso y lo más apropiado hubiera sido una extracción de sangre. La fiscal subrayó también que Vázquez “decidió no frenar, decidió irse a su casa, se fue a dormir, no ayudó. Todo el rol de Vázquez fue entorpecer la investigación”. El abogado de la familia del joven fallecido, Raúl Ochoa, también consideró que hubo agravantes en la conducta de Vázquez, quien “se dio a la fuga, y conducía en estado de ebriedad”

Duda sobre las pruebas

Después de escuchar a sus pares, el abogado defensor dijo que entendía “el terrible hecho que sucedió” y también comprendía “la lucha de los padres”, pero sostuvo que no habían quedado probados “fehacientemente” los agravantes del alcoholismo y la velocidad. 

Señaló que las cámaras sucesivas que hay sobre Bustillo entre los kilómetros 12 y 8, y la hora en la que Vázquez pasó por cada una demostrarían que se desplazó a un promedio de 53 km por hora y puso en duda lo declarado por testigos que declararon haberlo visto pasar en forma temeraria y a alta velocidad.

Había mucho tránsito y pudo tratarse de otros vehículos”, fue su argumento. “No voy a echarle la culpa a la víctima -dijo Álvarez Guerrero-. Pero creo que las características del lugar contribuyeron. La ley de Tránsito dice que en zona rural los peatones deben transitar por la banquina en sentido contrario al carril adyacente y deben portar brazalete u otro elemento reflectivo”. 

Aclaró que la Bustillo a esa altura no es “zona rural” pero sí tiene banquinas, como una ruta, sin vereda ni cordones. “Es un sitio muy oscuro, en subida, sin línea blanca divisoria y Lucas iba vestido de negro”, destacó el defensor. 

Negó que Vázquez se haya negado a colaborar con la policía y dijo que cuando se presentaron a detenerlo, a la mañana siguiente, “eran dos personas de civil, en un auto civil”. Subrayó que no tenía multas previas por alcoholemia. Atacó además la pericia accidentológica que la fiscalía tomó como base y se quejó de que “desde el principio del proceso se lo hizo aparecer (a su defendido) como un tipo que eludía la Justicia, un inadaptado, que quería escaparse de las leyes”. 

El defensor no negó la autoría de su cliente, pero insistió en que no estaban dadas las pruebas indubitables para aplicarle los agravantes del homicidio culposo.


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