La investigación judicial por la muerte en la avalancha sigue abierta

La fiscal del caso autorizó el traslado de los restos de Agustín Crupi, que viajó ayer en un avión sanitario junto a Gaudio y dos amigos. Debe determinar si existió alguna responsabilidad en el accidente que provocó la muerte.

Ayer trasladaron el cuerpo de Agustín Crupi, muerto en una avalancha en el complejo Baguales. Foto: Marcelo Martinez

Ayer trasladaron el cuerpo de Agustín Crupi, muerto en una avalancha en el complejo Baguales. Foto: Marcelo Martinez

A pesar de la autorización oficial para trasladar los restos de Agustín Crupi, el amigo del extenista Gastón Gaudio que murió en una avalancha el martes, en el complejo Baguales, a 60 kilómetros de Bariloche, la fiscalía por el momento mantiene abierta la investigación para determinar las circunstancias y eventuales responsabilidades del hecho.

Ayer en medio del dolor y vinculado a la investigación Gaudio dejó Bariloche al partir en un vuelo sanitario junto a los restos de Crupi.

Gaudio estuvo acompañado por otros dos amigos que habían compartido los últimos días en la región. Todos habrían llegado a la zona con permisos especiales concedidos por Nación y con el aval de la provincia. Ayer terminaron su estadía de la peor manera.

Un avión sanitario de la firma Dos Mil Aerosistema trasladó el féretro con los restos de Crupi y llevó como pasajeros a Gaudio, al tenista Juan Ignacio Destéfano y al empresario vinculado a la explotación de litio en el norte del país, Tomás De Pablos Souza.

El vuelo despegó a las 14:30 con destino San Fernando y desde allí los restos fueron trasladados al cementerio Jardín de Paz de Pablo Nogués, donde serían inhumados. Una hora antes del despegue, un vehículo funerario de la empresa Bracco llevó los restos al aeropuerto internacional Teniente Luis Candelaria, que permanece cerrado al público y solo opera con vuelos especiales autorizados.

El Cuerpo Médico Forense confirmó en la autopsia que Crupi, de 39 años, murió por un paro cardiorespiratorio por asfixia, tras quedar sepultado bajo la nieve que arrastró una avalancha de placa la tarde del martes.

La fiscal Betiana Cendón, que lleva adelante la investigación por la muerte, autorizó el retiro de los restos de la víctima, tras practicarse la autopsia. La tramitación estuvo a cargo del tenista Destéfano, que integraba el grupo de amigos que compartió los últimos días en el exclusivo complejo Baguales y ayer viajó en el vuelo sanitario.

En la fiscalía de Bariloche continúa abierta la investigación para determinar las circunstancias del accidente que terminó con la vida de Crupi, quien se deslizaba en una tabla de snowboard cuando fue atrapado por la avalancha. Minutos antes, había realizado la bajada por el mismo lugar un guía de snowboard de Bariloche, que acompañaba al grupo.

La fiscal debe determinar si continúa la causa por presunto homicidio culposo o cierra el caso al descartar cualquier tipo de delito. En principio autorizó la entrega del cuerpo para su traslado e inhumación por considerar que ya “estaban agotadas las medidas procesales pertinentes” y no se requeriría el cuerpo para futuras pericias.

El complejo invernal no se encontraba habilitado para operar por el contexto de la pandemia, según confirmó la ministra de Turismo, Martha Vélez. Sin embargo, el organismo provincial aguardará el resultado de la investigación judicial para luego analizar acciones administrativas contra la empresa Baguales Acquisitions SA, una sociedad del catarí Abdulhadi Mana A Sh Al-Hajri y de Gaudio.


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