La ordenanza de prohibición de la pirotecnia de estruendo no alcanza en Viedma
Durante la Navidad hubo un estruendoso festejo en los barrios y la prohibición sobre el uso de pirotecnia de estruendo no se respetó.
El viernes tras marcar el primer momento de esta Navidad, se registró el uso importante de pirotecnia de estruendo y puso en riesgo a mascotas y personas en los barrios de la capital rionegrina. A pesar de haber una legislación que prohíbe el uso de este tipo de pirotecnia, no es suficiente.
Antes de Navidad, el Municipio había lanzado una campaña de concientización además de la ordenanza que prohíbe el uso de pirotecnia de estruendo y cohetería.
La misma reglamentación determina los artificios sin estruendos permitidos. Ellos son: fósforo, estallo, estrellita, bengalita sin humo, volcán y fuente efecto lumínico, mortero efecto color, candela, torta de efecto lumínico, caña voladora y giratorio. Los comercios que no cumplan con la normativa serán penados con multa, más el decomiso de los elementos.
Sin embargo, no alcanzó para evitar el estruendo que se escuchó durante los primeros minutos de Navidad en la ciudad. En diferentes barrios el estruendo generó muchas complicaciones.
La venta ilegal en la ciudad y las compras por los sitios web, estuvieron a la orden del día en perjuicio de la integridad física de las personas con TEA (Trastorno del Espectro Autista) y los animales.
En esta Navidad la mezcla de falta de empatía y de educación, fueron determinantes para que la pirotecnia de estruendo siga siendo un gran problema a pesar de la ordenanza de prohibición y la campaña de concientización en Viedma.