La tragedia se puso en el centro de la campaña y perjudicó al PJ

La Alianza pide responsables del hecho y dice que falta autoridad.

Por Redacción

El trágico desenlace de la crisis de rehenes en Ramallo marcó a fuego la campaña electoral, tanto de la Alianza como del peronismo, pero de muy distinta manera. Para Duhalde, significó el segundo revés de importancia en pocos días en sus aspiraciones de conseguir la presidencia, después de las explosivas revelaciones de Zulema Yoma. Para De la Rúa, un argumento contundente para eludir el discurso de «mano dura» contra la delincuencia con que pretendía acorralarlo el justicialismo.

La Alianza, a través de su candidato a vicepresidente Carlos Chacho Alvarez, advirtió ayer que hay una «crisis de autoridad política» a nivel nacional y para «conducir las fuerzas de seguridad», en relación con el sangriento desenlace de la crisis que concluyó el viernes cuando la policía mató a tiros a dos de los rehenes y uno de los asaltantes.

Alvarez sostuvo que «si el gobernador Eduardo Duhalde dijo que durante el operativo policial de ayer en Ramallo se violaron las leyes y todos los procedimientos, eso trasunta que hay un vacío de la autoridad política. ¿Dónde estuvo la autoridad durante las 20 horas de negociación, no tenía que estar ahí, en el lugar de los hechos?», se preguntó el diputado.

Por su parte, el candidato presidencial Fernando De la Rúa ratificó que suspendió los actos de campaña electoral al considerar que «es imposible el clima festivo ante la tragedia que enluta a todo el país».

De la Rúa advirtió luego que en este tema «no hay que dejar que pase la raya porque cuando pasa cierto nivel de inseguridad es difícil volver». «El miedo tiene un efecto contagioso. No podemos vivir con miedo y los gobernantes deberían ocuparse personalmente de este tema de la seguridad», afirmó.

El candidato del PJ apareció ayer como el principal perjudicado de los errores cometidos durante el asedio de 20 horas en la pequeña sucursal bancaria.

El peronismo intentaba ganar terreno sobre la Alianza, favoreciendo dureza policial ante la creciente delincuencia. Pero la brutalidad policial, retransmitida en vivo por la televisión en Ramallo , era lo último que necesitaba.

El candidato presidencial del PJ, Eduardo Duhalde reconoció ayer que la indignación general por el sangriento final a la toma de rehenes durante el asalto al Banco Nación le puede costar votos, aunque relativizó su impacto. Dijo que «no se pueden sacar conclusiones (de) si va a beneficiar o va a perjudicar. No tengo idea de lo que pueda suceder en la psicosis o en la mente colectiva», dijo un nervioso Duhalde, quien adelantó que » lo único que no haré es bajar los brazos».

El gobernador bonaerense, quien en una encuesta divulgada ayer está 19 puntos debajo de De la Rúa, dijo que pedirá que echen al juez que negoció con los captores de los rehenes, que también podría aceptar la renuncia del secretario de justicia de la provincia, y prometió que los francotiradores que participaron en el incidente serán sujeto de investigación criminal.

Duhalde tendió un manto de duda en torno al trágico final del copamiento, al afirmar que «siempre» que su postulación crece en las encuestas «aparece alguna circunstancia de este tipo» para empañarla

«Estábamos en una etapa de crecimiento realmente espectacular y siempre aparece alguna circunstancia como esta», dijo el gobernador bonerense

También rechazó enfáticamente los resultados de la medición de Mora y Araujo. «(La encuesta) es insólita y no tiene nada que ver con la realidad electoral de estos momentos», aseveró el gobernador, para luego afirmar que «antes de fin de mes esperamos alcanzar y sobrepasar claramente a la Alianza».

Duhalde también reprochó las críticas que recibió de sus adversarios de la Alianza. «Estas son actitudes de liviandad propias de dirigentes totalmente inexpertos en el manejo de cuestiones tan serias, graves y preocupantes para la sociedad como es el tema de seguridad», acusó.

Por otra parte, el candidato del PJ para suceder a Duhalde como gobernador de Buenos Aires, Carlos Ruckauf, debió salir a aclarar que cuando respaldó la autorización a los policías para disparar sin advertencia previa contra los criminales, no pretendió sugerir que eso significaba abrir fuego contra rehenes.

«Lo que yo sostuve es que cuando hay una toma de rehén con un revólver apuntándole a un inocente en la cabeza, el policía que lo ve no tiene que decir 'alto, policía', para preservar la vida del vecino, pero esto no tiene nada qué ver con no negociar (la liberación de) los rehenes», dijo Ruckauf.

Fue una semana difícil para los peronistas, también perjudicados por las revelaciones de la ex esposa del presidente Carlos Menem, Zulema, quien declaró haberse sometido a a un aborto hace 30 años.

Los peronistas, intentaban instalar el tema en la campaña, acusando a algunos de los candidatos de la Alianza, como Graciela Fernández Meijide, de estar a favor del aborto. (DyN-Infosic)