Letta busca salvar el gobierno dividiendo a la derecha
Italia, ante otra crisis política. Mañana se somete a una moción clave en el Congreso
AP
ROMA (DPA/AFP).- El primer ministro italiano, Enrico Letta, no se da por vencido tan fácilmente: tras el anuncio de dimisión de cinco ministros del Pueblo de la Libertad (PdL) de Silvio Berlusconi, quiere salvar el gobierno con diputados disidentes de ese partido de centro-derecha, aprovechando la fisuras que se abrieron en este conglomerado.
“Espero que una parte de quienes han apoyado el gobierno hasta ahora digan: ‘No estamos de acuerdo con esta desintegración’”, dijo al tiempo que anunció para mañana una decisiva cuestión de confianza ante el Parlamento. Con ello, Letta querría provocar una división del PdL y ganar tiempo, comentaba ayer el diario “La Stampa”.
El caos y las divisiones en el partido de derecha podría favorecer al primer ministro socialdemócrata.Varios representantes del partido del magnate de las comunicaciones están reflexionando si les conviene retirar el apoyo al gobierno de coalición de Letta, formado sólo hace cinco meses, o si optan por evitar la parálisis o nuevas elecciones.
Letta no da por sellado el destino de su gobierno: lucha por mantenerlo a flote y no dimitirá .
De esta manera, el espectacular paso de Berlusconi, de intentar hacer caer la gran coalición de gobierno de Letta, como ya hiciera con la de Mario Monti, podría tener un efecto bumerán para “Il Cavaliere”. El ex primer ministro pretende forzar la convocatoria de nuevas elecciones y obtener un mejor resultado, pero no sólo los ministros del gobierno de Letta a los que obligó a dimitir están en contra de la celebración de nuevos comicios.
Tampoco los quiere el presidente italiano, Giorgio Napolitano, quien vuelve a tomar las riendas tras la crisis de gobierno.
Berlusconi, de 77 años, está acostumbrado a dar órdenes sobre la democracia interna del partido y a ser obedecido a ciegas. Pero ahora parece estar ante el caos: su partido PdL amenaza con una división o incluso con su desmantelamiento.
Un nuevo partido de derecha moderada parece posible. Y Letta podría contar con el apoyo de los tránsfugas del campo de Berlusconi. “El mundo de Berlusconi nunca se había embrollado tanto con Berlusconi”, describía ayer el diario turinés “La Stampa”.
Berlusconi intentó imponer la posición de los halcones en su partido, frente a quienes abogaban por una posición más centrista, pero se encontró con la resistencia de Letta, de 47 años, que quiere seguir al frente del gobierno al menos hasta 2015.
“La mayoría de los electores del PdL quieren que este gobierno continúe”, dijo. Y es que el país golpeado económicamente necesita con urgencia estabilidad política, no un bloqueo político que pueda ser castigado por los mercados (ver aparte)
Y Letta tiene un aliado confiable: Napolitano, de 88 años, que continúa en la jefatura de Estado pese a que debería estar jubilado. En las crisis de los últimos años fue acumulando poder y ahora quiere intentar continuar con el gobierno. “Quiero ver si es posible continuar este periodo legislativo”, dijo. Aunque ya tendría un plan B. Si Letta perdiera la cuestión de confianza, el poder volvería a sus manos y Napolitano no quiere nuevas elecciones sin aprobar antes una reforma electoral. Para ello, pondría en marcha un gobierno de transición bajo el ministro de Economía Fabrizio Saccomanni o el ex jefe de gobierno Giuliano Amato.
La renuncia de los ministros del partido de Berlusconi dejó en debilidad a un gobierno que lleva apenas cinco meses de gestión.