Testigo protegido quedó a la deriva con su familia
El hombre fue trasladado a otra ciudad rionegrina con su esposa e hijos hace dos años pero no tiene trabajo. Los familiares pidieron ayuda el gobernador en su última visita a Bariloche.
RECLAMAN RESPUESTAS
Un matrimonio permanece en otra ciudad de la provincia alojado en casa de una familia conocida mientras sus cinco hijos debieron retornar a Bariloche a refugiarse con otros allegados porque el programa de testigos protegidos los dejó sin casa hace dos meses y nunca les facilitó el acceso a un trabajo digno para insertarse en su nuevo destino.
Este viernes (21/08) el gobernador Alberto Weretilneck le dijo a Carolina, una familiar de los afectados, que iba a tratar de encontrar una solución con el ministro de Seguridad, Gastón Pérez Estévan, pero le exigió que mantuviera reserva sobre la situación.
Ya dos años atrás habían reclamado por la falta de ayuda del gobierno que los trasladó a otra ciudad pero no tenían recursos. De inmediato llegaron las respuestas pero otra vez volvieron a una situación crítica.
El hombre de 35 años fue testigo ocasional de la balacera que terminó con la vida de Paula Vera, en abril de 2013, y desde entonces se convirtió en blanco de amenazas de muerte hasta la actualidad.
La vida de esa familia se convirtió en un calvario a partir de ese momento. Desconocidos balearon e incendiaron la casa familiar y la despensa que tenían en el barrio 28 de Abril dejándolos en la calle.
El gobierno provincial los trasladó a otra ciudad de la provincia bajo el programa de testigo protegido poco después de ese ataque y les proveyó vivienda hasta hace dos meses, cuando concluyó el contrato de alquiler que no fue renovado ni reemplazado.
Carolina dialogó Weretilneck en su reciente visita a Bariloche para pedirle la asistencia de la provincia ante el desesperado cuadro que vive su familia desmembrada y sin trabajo. Desencantada, la joven relató a “DeBariloche” que el mandatario solo le dio excusas y pidió que se quede tranquila y no diga nada. “Me dijo que mi hermano es el que no quiere nada y eso es mentira”, sostuvo.
El matrimonio y sus hijos fueron acogidos por hermanos de la fe evangélica que profesan, que les hicieron lugar en una casa de familia, donde aún permanece la pareja. “Los nenes no se merecen no tener un hogar y estar lejos de los padres”, advirtió Carolina, que se mostró indignada con la respuesta del gobierno provincial.
La mujer aseguró que el mandatario le dijo “decile a tu hermano que se quede tranquilo porque las cosas están calientes, sino le vamos a sacar lo de testigo protegido” y aseguró que “en ese momento me enojé y le pregunté si me está cargando, porque mi hermano ahora no tiene nada, está en la calle”, dijo.
En tanto que la abuela de los nenes aseguró que su hijo y su nuera siguen en otra ciudad tratando de conseguir un trabajo que les permita establecerse definitivamente ya que “no pueden volver”. “Hemos escuchado que si vuelven acá lo van a matar y tenemos miedo, el problema es que allá no conocen a nadie”, explicó la mujer.
DeBariloche