Los efectos del desplome económico también se harán sentir en la fruticultura

La devaluación registrada en estos dos países significa en la práctica que los exportadores de frutas del Valle van a recibir menos dólares por sus ventas en dos destinos clave.



Dos de los mercados más importantes para la oferta exportable frutícola de la región del Valle de Río Negro y Neuquén, Brasil y Rusia, se verán afectados en el tipo de cambio tras esta crisis internacional.


Nuestro principal socio del Mercosur devaluó ayer su moneda llegando a tocar los 4,9 reales por dólar mostrando una variación de alrededor de un 10% respecto del cierre del último viernes.

El rublo se mantenía cerca de las 69 unidades por dólar reflejando una caída del 3% respecto del cierre del viernes, pero los futuros, ayer para el cierre de marzo, lo ubicaban en los 77 rublos mostrando un salto interdiario del 10% respecto del día anterior. Las expectativas de los operadores están puestas en que el gobierno ruso profundizará la devaluación de su moneda para poder así bajar los costos de producción de sus hidrocarburos.

La devaluación registrada en estos dos países significa en la práctica que los exportadores de frutas del Valle van a recibir menos dólares por sus ventas en los destinos mencionados ya que los valores finales del producto (peras y manzanas), en moneda local, se mantendrán relativamente estables en cada uno de estos mercados.

Como contraparte hay que mencionar que el euro, en esta crisis, comienza a tomar fuerza. Ayer cerró cerca de los 1,15 dólares creciendo cerca del 2%. Contrariamente a los casos anteriores, la fortaleza del euro favorece a todas aquellas exportaciones que se orienten al viejo continente. No se descarta en este sentido que Estados Unidos siga dejando caer el dólar para poder ganar competitividad para sus exportaciones.


Pero la realidad es que, en los mercados desarrollados, el consumo está lento y la mayor parte de nuestra oferta de peras -la especie que más se comercializa con Europa- se orienta a las costas mediterráneas del norte de Italia un lugar que está cercado por el coronavirus.


Comentarios


Los efectos del desplome económico también se harán sentir en la fruticultura