Miles de rusos protestan contra fraude electoral
Buscan la unidad para batallar al régimen.
AP
Ahora, “los indignados” son rusos que resisten un nuevo gobierno de Putin, al que acusan de fraudulento.
MOSCÚ (AP y AFP).- Unos 10.000 manifestantes acudieron ayer a una avenida en el centro de Moscú para protestar contra el fraude electoral y demandar la renuncia del primer ministro y próximo presidente Vladimir Putin.
La movilización es considerada una prueba de la fortaleza que conserva la oposición tras el triunfo electoral de Putin y que permitirá a éste regresar al Kremlin.
La afluencia de inconformes contrasta con la protesta de hace meses en la que participaron 100.000 personas, en la mayor exhibición de descontento civil en la historia postsoviética de Rusia.
Putin, presidente de Rusia de 2000 a 2008, no buscó antes una segunda reelección consecutiva porque no se lo permitía la constitución. Putin captó 64% de los votos en las elecciones presidenciales del domingo y permanecerá otros seis años en el Kremlin.
“Estos no fueron comicios. Se trató de la operación especial de un matón que pretende regresar al Kremlin’’, dijo el dirigente opositor y ex gran maestro de ajedrez, Garry Kasparov, desde un templete.
Aunque las infracciones electorales fueron numerosas, los observadores dijeron que la votación fue más limpia que la de diciembre. Sin embargo, los manifestantes no aceptan los resultados de los comicios. Una de las pancartas en el lugar decía: “Estas no fueron elecciones. Este no es un presidente’’.
“No creo que la elección fue limpia’’, manifestó Elizaveta Chernysheva, de 18 años. “Hubo muchos votos falsos’’, agregó.
El actor ruso Maksim Vitorgan, uno de los miles de observadores independientes que supervisaron como voluntarios las elecciones presidenciales, dijo que “un parque de diversiones enviaría’’ la gran escala del fraude del que fue testigo.
“Todos fuimos humillados e insultados en este proceso’’, dijo Vitorgan. Putin “ganó la guerra de las cifras. Es el presidente de las cifras, no del pueblo’’, apuntó.
“Estoy un poco decepcionado por la pasividad de la gente”, declaró a la AFP Vitaly Erchov, de 30 años, que participó en todas las manifestaciones organizadas por una heterogénea oposición.
“Es normal que la movilización baje”, cuando las manifestaciones se parecen todas, declaró a la AFP el analista político ruso Dimitri Orechkin, cercano a la oposición.
Ahora “hay que pasar a otra cosa, crear partidos políticos que darán una forma institucional a estas protestas”, explicó Orechkin.
“Nuestras exigencias son claras: una reforma política, una justicia independiente, el fin de la censura y elecciones anticipadas”, declaró Vladimir Ryjkov, uno de los dirigentes del movimiento.
La oposición a Putin -una coalición de movimientos políticos, sociales y asociativos- ha logrado congregar en varias oportunidades a decenas de miles de personas desde el comienzo del movimiento de contestación luego de los controvertidos comicios legislativos del 4 de diciembre pasado, ganados por el partido Rusia Unida de Putin.