Cómo aplicar el perfume para que dure más los días fríos
Cuando los suéters, bufandas y tapados se convierten en protagonistas, la forma de aplicar una fragancia también cambia. Claves para potenciar sus notas, extender su duración y convertir el perfume en el último detalle del ritual beauty.
Así como adaptamos nuestra rutina de skincare cuando bajan las temperaturas, el ritual de perfumarse también tiene sus propios secretos. Con la piel más cubierta y las capas de ropa como protagonistas, elegir dónde y cómo aplicar una fragancia puede transformar por completo la experiencia.
“En los meses fríos es importante aprovechar las zonas donde el calor corporal ayuda a liberar las notas del perfume”, explica Jimena Ghioldi, especialista en fragancias de L’Oréal Groupe.
4 claves para potenciar tu fragancia
1- La nuca y detrás de las orejas, puntos estratégicos: aunque el cuello suele quedar protegido por bufandas y sweaters, la nuca continúa siendo una zona ideal para aplicar perfume. El movimiento del cabello ayuda a difundir el aroma y genera una sensación envolvente al caminar.
2- El abrigo también puede ser parte del ritual: bufandas, tapados y prendas de lana, cashmere o algodón pueden convertirse en aliados para conservar la fragancia. Aplicar algunas vaporizaciones en el interior de estas piezas permite que el aroma acompañe cada movimiento.
3- El escote como difusor natural: antes de vestirse, la zona del pecho puede ser un punto estratégico. El calor corporal constante ayuda a que las notas se liberen de manera progresiva y acompañen durante todo el día.
4- Una piel hidratada potencia la duración: el frío puede resecar la piel y hacer que una fragancia pierda intensidad más rápido. Aplicar una crema hidratante neutra antes del perfume ayuda a mantener la piel preparada y favorece una mayor fijación del aroma.
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