Entre ilustraciones, telas y montañas: el universo creativo de NŮS en Bariloche
Carolina Príncipe y Silvia Ajis son dos emprendedoras de Bariloche que unieron sus espacios creativos para hacer algo nuevo. Bolsos, carteras, pañuelos y objetos de diseño donde la identidad patagónica, la funcionalidad y la confección a mano se convierten en una propuesta de autor.
Un bolso impermeable pensado para sobrevivir a la lluvia de Bariloche. Una tote que se pliega hasta caber en un bolsillo. Almohadones con forma de roca, estampas inspiradas en la Patagonia y accesorios diseñados para durar muchos años. En NŮS, la artista e ilustradora barilochense Carolina Príncipe, creadora de Principio Curioso, y Silvia Ajís, al frente del emprendimiento Contemporánea, transforman objetos cotidianos en piezas donde la estética y la funcionalidad conviven de manera natural.
La historia de la marca comenzó dentro de Colectivo de Diseño integrado de forma cooperativa por 20 socias. Allí se conocieron, compartieron espacio de trabajo y descubrieron que también eran vecinas. Durante la pandemia, entre mates en la escalera, empezaron a experimentar con los materiales que cada una tenía a mano. Ese juego creativo terminó convirtiéndose en un proyecto compartido.
Estampas, materiales, costuras y terminaciones
Ellas definen el espíritu de NŮS con una frase que resume su filosofía: “Diseñamos objetos para habitar”. No buscan crear simples accesorios, sino piezas que acompañen la vida cotidiana, den refugio y construyan un vínculo emocional con quienes las usan.
La alianza también potenció sus recorridos individuales. Carolina aporta sus ilustraciones originales y su mirada gráfica desarrollada en Principio Curioso, mientras que Silvia suma el oficio de la confección artesanal adquirido con Contemporánea. El resultado son productos donde las estampas exclusivas dialogan con materiales resistentes, costuras reforzadas y terminaciones cuidadas.

Diseñar para el clima patagónico
El entorno condiciona cada decisión de diseño. Vivir en Bariloche significa pensar en lluvia, nieve, viento y cambios bruscos de temperatura. Por eso predominan las telas impermeables, los cierres estancos, los herrajes resistentes y los detalles que hacen que un accesorio pueda acompañar el uso diario durante años.
Entre sus creaciones aparecen las Tote Fly, bolsos de edición limitada para viajar; las totes plegables, que ocupan apenas unos centímetros dentro de otra cartera; una línea de carteras impermeables con correas regulables.
Las Lililonas y los Lilets, diseñados para sentarse cómodamente sobre las playas de piedra de los lagos cordilleranos patagónicos, sin resignar confort ni estilo.
También desarrollaron las Rocky Balboa, almohadones con forma de roca inspirados en el paisaje cordillerano, una propuesta que combina humor, diseño y comodidad.
Cada colección nace de la observación de la vida cotidiana y de necesidades reales. Muchas veces son ellas mismas las primeras usuarias de los productos que imaginan.
Producción a pequeña escala
Lejos de la lógica de la producción masiva, Carolina y Silvia trabajan en series reducidas. Cada pieza pasa por las manos de ambas, desde el diseño hasta la terminación, lo que les permite mantener un control absoluto sobre la calidad y eso se nota a simple vista.
La durabilidad es parte de su concepto de sustentabilidad. Aunque utilizan materiales sintéticos por sus prestaciones técnicas, priorizan confecciones reforzadas para extender al máximo la vida útil de cada objeto y evitar el descarte innecesario.
Emprender desde la Patagonia también implica desafíos. Algunos productos novedosos tardan tiempo en ser comprendidos por el público, mientras que determinadas costuras o materiales deben tercerizarse. Sin embargo, esa escala artesanal es justamente la que les permite experimentar y conservar la identidad de cada pieza.
El juego como forma de diseñar
El juego atraviesa toda la propuesta. Está presente en los nombres de sus productos, en las ilustraciones y también en la manera de abordar cada nuevo desafío creativo. Esa mirada las llevó a desarrollar proyectos junto a instituciones locales, a demanda y en forma colaborativa.
Durante un año trabajaron con el Centro Atómico Bariloche en la creación del Dark Matter Puzzle, un rompecabezas sobre la materia oscura acompañado por una tote bag pensada para acercar la ciencia de manera lúdica. Tuvieron que poneserse a investigar y a estudiar.
También colaboraron con el Museo Malvinas en un juego de imanes que invita a relacionar palabras en inglés y castellano para reflexionar sobre la soberanía desde el lenguaje cotidiano.
Su creación más reciente es el pin Oíd Mortales, una pieza de metal que se aparta de sus líneas habituales de trabajo y que nació del deseo de materializar una idea que, sintieron, merecía existir. Para concretarla tuvieron que investigar nuevos procesos de fabricación, aprender sobre tecnologías desconocidas y animarse a una inversión inédita para el proyecto.
En cada bolso, cada estampa y cada accesorio viven las ilustraciones de Carolina, el oficio de Silvia y una manera de entender el diseño ligada al amor por el territorio patagónico. Más que seguir tendencias y modas, ellas buscan crear objetos honestos, duraderos y funcionales, capaces de acompañar la vida cotidiana y de construir un vínculo afectivo con quien los elige. Como ellas dicen, no diseñan simplemente objetos: diseñan objetos para habitar. Un pequeño detalle que hace una gran diferencia.
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