No hay detenidos por el robo de los boqueteros
Ingresaron por el techo, violentaron la caja fuerte y se llevaron casi 500.000 pesos.El blanco fue la estación de servicio de la rotonda de ingreso a Centenario.
POLICIALES
CENTENARIO (ACE).- La investigación sigue distintas líneas, pero hasta ayer no había detenidos por el robo de casi medio millón de pesos, perpetrado en la estación de servicio ubicada frente a la rotonda Primeros Pobladores, en el ingreso a esta localidad.
El gerente de Global Oil, Sebastián Dolce, sostuvo que los delincuentes “conocían dónde estaba la oficina de administración, sabían que en ese lugar no había alarma y el tipo de buzón caja fuerte que manejamos”.
La fiscalía de delitos patrimoniales analizaba los videos de seguridad aportados por el complejo Global para tratar de establecer la identidad de los ladrones. Se presumía que como mínimo actuaron dos personas.
El fiscal Marcelo Jara indicó que la investigación “está en su etapa inicial” y prefirió no abundar en los detalles de lo que se pudo captar en las cámaras de vigilancia.
En toda la manzana los emprendimientos comprenden a un mismo grupo económico: la estación de servicio YPF, la farmacia Global -lindante a la expendedora-, los consultorios médicos, el Hotel Global; el resto bar “Casablanca” y el salón de eventos “Afrodita”, en la parte posterior.
Los ladrones aprovecharon la única franja intermedia de terrenos que separa el hotel con el resto bar, para ingresar por ese sector, que pertenece a otro emprendimiento sobre el cual no hay cámaras ni seguridad.
“Entraron por la oficina desde el techo, en donde está el buzón. Hicieron un agujero en la chapa, cortaron cielorraso , trabajaron y salieron por el mismo lugar”, describió Dolce.
Indicó que los delincuentes dejaron una herramienta específica (una especie de cortafierro en forma de barreta y con una ganzúa o gancho en la punta) con la que abrieron la caja fuerte.
El trabajo se hizo desde las 21 o 22 del domingo hasta la 1 del lunes, ya que los sobres depositados por los playeros después de esa hora, estaban en la caja fuerte.
La recaudación correspondió a todo el fin de semana.
La oficina a la que accedieron está en un segundo piso, al fondo de un pasillo que tiene alarma y rodeada por vestuarios y otros depósitos, todos con alarma.
“Como el acceso a esa oficina es complejo, es la única que no tenía alarma”, describió Dolce.
Agregó: “es imposible saber qué tipo de buzón tenía esa oficina donde se deposita el dinero, o cómo entrar; allí sólo sube gente de la empresa. Los que hicieron el trabajo tenían más que claro dónde y cómo entrar y salir específicamente”, evaluó Dolce.
Para salir por el techo subieron un escritorio encima de otro y pusieron dos sillas.