No hay imputados, a un año del doble crimen

Por Redacción

CIPOLLETTI (AC).- Hoy se cumple un año del doble crimen de Vicente y Estela Morales y pese a que los investigadores confiaron que cotejaron huellas digitales, buscaron ADN en las uñas de las víctimas, examinaron cabellos y analizaron comunicaciones, el caso aún no tiene detenidos. También se recibieron testimonios pero nadie vio entrar ni salir al homicida de la casa de las víctimas. Aún sigue firme la hipótesis de un asesino que sería “conocido” de la familia. Vicente, de 83 años, y su hija Estela, de 54, fueron asesinados en la noche del lunes 24 de septiembre del año pasado. Se presume que el criminal conocía a sus víctimas y que entró a la casa de la calle Juan José Paso 128, en el barrio Del Trabajo de Cipolletti, sin ejercer violencia ya que no hay evidencias que permitan presuponer lo contrario. En la parte de adelante de la casa estaba Estela, quien esa tarde había cocinado una torta para su hija adolescente. Algunos creen que incluso el asesino llegó a probarla, porque le faltaban dos porciones. No se sabe si hubo una discusión antes del sangriento ataque. Lo más probable, según las sospechas de los investigadores, es que el homicida la haya atacado por sorpresa con una hachuela que había en la vivienda. La mujer se cubrió con el brazo izquierdo, aunque no resistió los golpes y murió a raíz de las múltiples fracturas en el cráneo que le produjo el agresor. Vicente Morales vivía en un departamento que él mismo había construido en la parte de atrás del mismo terreno. Se presume que pudo haber escuchado los gritos de su hija e intentó socorrerla. Llegó hasta el garaje y allí también fue atacado. El asesino le tiro una bolsa de cal encima y también murió por los golpes en la cabeza. Lo llamativo es que pese a la violencia desplegada dentro de la casa, los vecinos dicen que no escucharon gritos ni ruidos que les llamaran la atención. La causa se encuentra en el juzgado de instrucción a cargo de Sonia Martín y el fiscal que impulsa la investigación es Oscar Cid. Fuentes con acceso a la causa judicial adelantaron que se solicitó un perfil criminológico y que todavía resta recibir el resultado de las pericias de ADN sobre un pelo. La Policía escuchó la declaración de la hija adolescente de Estela Morales, de otros nietos que tenía Vicente, de los vecinos del barrio, de los integrantes de una iglesia y del albañil que estuvo trabajando en la casa de las víctimas. El móvil del robo quedó descartado desde el principio porque en la casa no faltaron dinero ni objetos de valor.