No hay pistas del autor del crimen de Micaela Bravo en Bariloche
Los investigadores no tienen datos relevantes para saber qué pasó con la joven tras desaparecer el 23 de marzo. El juez recibió al exmarido.
INVESTIGACIÓN
La investigación para identificar al autor o los autores del homicidio de Micaela Bravo aún no arrojó datos relevantes, explicaron fuentes judiciales. Desde la Unidad Fiscal Temática 1 siguen trabajando en la recolección de indicios, pero no hay ninguna hipótesis firme que permita esclarecer el crimen.
El exmarido de la joven, Patricio Vargas, encabezó este lunes la movilización de la que no participaron ni los hermanos ni la madre de la víctima.
El juez de Instrucción Ricardo Calcagno recibió después de las 13 a Vargas. También el fiscal de la causa Eduardo Fernández se entrevistó con el exmarido.
Tras las reuniones, Vargas dijo que el juez y el fiscal explicaron cómo es el procedimiento judicial que está en marcha para tratar de esclarecer el crimen de Micaela. Sin embargo, las exposiciones no fueron suficiente. “No tienen nada”, sostuvo Vargas en diálogo con “Río Negro”. “Nosotros hemos entregado mucha información”, sostuvo y cuestionó que “no informen nada de la causa”.
“Estamos re asustados y la verdad no dan respuestas”, afirmó. Dijo que se sienten desprotegidos y criticó la recompensa de 300.000 pesos que el gobierno provincial ofreció para la persona que aporte datos certeros a la investigación del homicidio de Micaela.
“Los 300.000 pesos no sirven ahora, porque los tendrían que haber puesto antes para la búsqueda de Micaela”, opinó.
Fuentes judiciales sólo revelaron que el estudio de ADN, que se hizo en el laboratorio de genética forense de esta ciudad, confirmó que las muestras que se tomaron del cadáver hallado el miércoles pasado en un descampado pertenecían a Micaela.
El cuerpo había sido identificado el jueves por la mañana tras una pericia con una huella dactilar que se hizo a partir del hallazgo de un dedo pulgar de la víctima.
Micaela fue vista por última vez el 23 de marzo pasado cuando salió de la casa de su madre, en el barrio 2 de Abril, y pasó a dejar a una sobrina al jardín del barrio. La joven de 28 años convivió durante más de 10 años con Vargas y tuvieron tres hijos, pero se separaron hace unos cuatro meses. Micaela había iniciado una relación con un joven de 19 años del barrio. Su cadáver apareció dos semanas después.
DeBariloche