Nuevo gobierno egipcio recorta el poder militar
EL CAIRO (AP).- Un tribunal egipcio derogó ayer un decreto emitido hace dos semanas por el gobierno que permitía a la policía militar y los servicios de espionaje detener a civiles, con lo que infligió un revés a los gobernantes militares del país. El Ministerio de Justicia emitió el decreto el 13 de julio, que permitía que los civiles fuesen detenidos incluso por infracciones menores, como las del reglamento de tránsito. La oposición acusó al gobierno de usar el decreto para tratar de imponer una ley marcial. Los activistas de derechos humanos temían que los poderes adicionales reprodujeran en esencia la odiada ley de emergencia del país. Esa ley, que estuvo en vigencia durante tres décadas, había vencido apenas dos semanas antes. La ley de emergencia otorgó amplios poderes de arresto y detención a la policía, que abusó de ellos en años recientes y con ello alimentó la ira popular que condujo a la insurrección del año pasado. Los críticos dijeron que los nuevos poderes de detención parecían buscar extender el control de los gobernantes militares, incluso después de transferir el poder al presidente electo a finales de este mes, como prometieron. El islamista Mohamed Morsi, de la Hermandad Musulmana fundamentalista, fue declarado presidente electo de Egipto el domingo, el primer mandatario elegido libremente en la historia moderna del país. Sin embargo, Morsi afronta todavía una lucha de poder con los gobernantes militares, después que ellos despojaron a la Presidencia de sus facultades principales, una semana antes de que se anunciara el ganador de la elección.