Obispado esperará la “sentencia firme” para decidir si le quita el estado sacerdotal a Grassi

Consideró que hay “dudas acerca de la culpabilidad” del cura por abuso sexual y corrupción de menores.

Por Redacción

Policiales

El Obispado de Morón consideró que hay “dudas acerca de la culpabilidad” del cura Julio César Grassi por abuso sexual y corrupción de menores, por lo que anunció que esperará que haya “una sentencia firme” para decidir si le quita el estado sacerdotal.

Mediante un comunicado de prensa difundido hoy, el Obispado sostuvo que sigue “con preocupación” el proceso que concluyó ayer en el encarcelamiento de Grassi, pero aclaró que “contando con el asesoramiento de estudiosos especializados, se desprenden dudas acerca de la culpabilidad”, así “como del peligro de fuga”.

“Por tales motivos este Obispado, antes de dar una opinión al respecto, decide esperar a que haya una sentencia firme, para dar inicio a los procesos canónicos correspondientes”, sostiene el comunicado.

De cualquier forma, el Obispado recordó que “conforme a derecho, le aplicó la medida disciplinaria de la prohibición del ejercicio público del ministerio sacerdotal, hasta tanto se resuelva definitivamente esta situación”.

Al mismo tiempo, aseguró que “una investigación e informe de todo el proceso y actuación del padre Grassi, fueron elevados a la Santa Sede”.

El obispado también precisó que la “Fundación Felices los Niños” no depende de la curia moronense sino que “es una entidad civil, obra del Padre Grassi” y aclaró que “en su momento, este sacerdote fue el encargado del asesoramiento espiritual de esa obra” Asimismo, recordó que “su función pastoral en esta diócesis fue la de acompañar a una parroquia en la localidad de Ituzaingó, de la cual fue separado al iniciarse este juicio”.

Por último, el obispado lamentó la situación tanto del padre Grassi como la de las personas involucradas, “a quienes acompañamos con nuestra oración”.

De mantenerse firme la condena por abuso sexual agravado y no existir más instancias de apelación, a Grassi puede caberle una dura condena canónica, entre otras la suspensión de por vida en el ejercicio del ministerio sacerdotal, por lo que no podrá dar misa ni administrar sacramentos.

DyN