“PAMI, mi tiempo, nuestro tiempo”
El 17 de abril salí unos minutos después de las 10 para hacer un trámite en el PAMI y tratar de que un médico, también del Instituto, me atendiera sin turno, porque el 10 de abril le tomaron una radiografía a mamá (97 años) y recién le dieron para que la viera el médico el 26. En la oficina del PAMI había mucha gente, afiliados, y un empleado atendiendo (había otra señora, pero no sé si también se ocupaba de lo mismo). Muy buena la atención del joven… pero éramos muchos y no pocos nos fuimos sin poder esperar más… ¡era demasiado el tiempo que debíamos estar! Luego la espera en la clínica…rogando que aun sin turno el doctor quisiera atenderme. Esperé pacientemente y cuando vio que yo seguía ahí… alrededor de las 12:20 cuando le comenté mi caso me dijo que “no” y ante mi reclamo agregó: “Quéjese al PAMI, para que pongan más médicos. Me están esperando”. Me fui y volví sobre mis pasos y le dije que pensaba pagarle la consulta, a lo que respondió: “Es cuestión de tiempo”. Bien: ¿el tiempo de los demás es más valioso que mi tiempo?, ¿dos horas de espera a cambio de 10-15 minutos de atención son menos valiosos? En PAMI, muchos esperando ¿y nuestro tiempo y lo que dejamos de hacer? ¿Y lo que invertimos en pagarle a alguien que se haga cargo de la persona enferma mientras dura nuestra ausencia? ¿Y los 97 años de mamá que espera ansiosa si hay algún progreso en su estado?… ¿Qué nos está pasando que nos hemos deshumanizado así? ¿En qué momento hemos naturalizado todo esto que ni siquiera nos quejamos? Es todo muy injusto. De nosotros depende exigir a quien corresponda lo que corresponde. Mirta García, DNI 6.284.648 – Allen
Mirta García, DNI 6.284.648 – Allen