“Pensé que era parte del show, no pensé que fuera real”
Análisis
Una noche de diversión en el estreno del último filme de la saga de Batman se convirtió en un horror: los espectadores se zambulleron bajo las butacas para ocultarse de un enmascarado tirador, pensando inicialmente que se trataba de parte del espectáculo. La película incluye varias escenas de violencia y caos en lugares públicos, algo típico en las historias de superhéroes. Cientos de fans atiborraban el cine de Aurora, un suburbio de Denver, Colorado (centro), para el estreno de medianoche de “The Dark Knight Rises”, cuando de pronto se desató el infierno. Holmes compró su boleto para el cine, ingresó a la sala con el resto del público y abrió una puerta de salida, que atrancó después con algún objeto, mientras la película seguía exhibiéndose. Luego, el sospechoso se colocó su equipo y abrió fuego. Tras descargar sus armas, el sujeto pareció dar un paso fuera de la sala, porque varios testigos dijeron que había entrado por la puerta. “Todo lo que vi es la puerta que se abría, dejando ver las luces de la calle, y una silueta’’, dijo Crofter. Sylvana Guillén, otra espectadora, dijo que el individuo, vestido de negro, apareció en la parte frontal del cine, tal como lo hace el personaje de “Gatúbela’’ en la película. Luego, la mujer oyó los disparos y olió el humo del envase de gas. Mientras Guillén y su amiga Misha Mostashiry corrían hacia la salida, vieron a un hombre que resbaló en la sangre de una mujer herida a quien trató de ayudar. El jefe policial Oates afirmó que el sospechoso llevaba una máscara antigás, un casco y un chaleco blindados, así como protectores en piernas, ingle y garganta. Señaló que llevaba un fusil semiautomático del tipo militar AR-15, una escopeta y dos pistolas. “Pensé que era parte del show. No pensé que fuera real’’, dijo Seeger. Añadió que estaba en la segunda fila, a metro y medio del atacante, quien le apuntó a la cara. “Yo era como un venado deslumbrado. No sabía qué hacer’’. La espectadora se lanzó al suelo mientras el sujeto baleaba a la gente sentada detrás de ella. Seeger dijo que comenzó a gatear hacia una salida cuando vio a una niña de unos 14 años, que “yacía sin vida en las escaleras’’. Vio a un hombre con un balazo en la espalda y trató de revisarle el pulso. “Pero me tuve que ir’’, dijo. “Me iban a dar a mí’’. En poco minutos llegó la policía, que arrestó al sospechoso e interrogaba a los espectadores ilesos en un colegio secundario cercano. Padres y familiares de los espectadores comenzaron a llegar para averiguar la suerte de sus seres queridos. Rodney Haines buscaba información sobre su hijo de 29 años. “Su nombre no está en ninguna lista”, dijo Junto a una minivan verde, un hombre de mediana edad lloraba desconsoladamente, mientras un pastor y policías voluntarios intentaban consolarlo. (AFP/AP)