Peritos señalaron actitudes negligentes

En la segunda jornada de debate se ventilaron aspectos relacionados a la mecánica del accidente que le costó la vida a la joven de 17 años. Los alegatos serán el 19 de mayo.

Por Redacción

JUICIO POR JULIETA

El juicio correccional por la muerte de Julieta Giustozzi entró en su segunda jornada de debate este viernes con la declaración de los tres peritos citados en la causa para valorar si el único imputado, Dante Marcelo Rigazio, incurrió en una conducta negligente que lo haga responsable del delito de homicidio culposo.

Rigazio mantuvo el silencio de la primera jornada aunque no se descarte que pueda declarar antes de los alegatos, fijados por el juez Gregor Joos para el 19 de mayo. Previo a esa fecha deberá brindar su testimonio el chofer que conducía el colectivo de la empresa Algarrobal contra el que impactó la camioneta sin conductor que aprisionó a la víctima causándole las lesiones fatales en la tarde del 21 de setiembre de 2008.

Los ingenieros mecánicos Marcelo Hostar y Martín Rey detallaron las pericias realizadas y concidieron al señalar que la camioneta Tata, propiedad de Rigazio, no tenía freno de mano pese a estar estacionada en la pronunciada pendiente de la primera cuadra de Rolando.

El vehículo, sin ocupantes, se deslizó por la vereda y embistió al nutrido grupo integrado por Julieta, su madre Mary Fernández, Santiago Giustozzi, Damián Aguirre y Brisa Ailín Aguirre, quienes fueron arrojados hacia la Avenida 12 de Octubre por donde pasaba en ese momento un colectivo de la emrpesa Algarrobal. Debido al impacto contra el micro Julieta, de 17 años, sufrió graves lesiones y murió.

En la audiencia de este viernes la defensa cuestionó el informe de Rey por falta de precisión. A su término el físico Rodolfo Pregliasco aportó mediciones físicas sobre el modo en que se desencadenó el accidente que terminó en tragedia.

La camioneta Tata estaba estacionada en Rolando entre Vicealmirante O’Connor y 12 de Octubre, detrás de un Ford Sierra. Según la acusación fiscal, Rigazio dejó el automotor estacionado sin freno de mano y estacionado en diagonal al cordón.

Ayer, dos testigos que eran los ocupantes del Sierra señalaron que les llamó la atención que la caja de la camioneta sobresalía hacia un costado. Y aseguraron ante las preguntas del fiscal Eduardo Fernández, del defensor y el querellante que no tocaron la camioneta cuando pusieron el Sierra en marcha para irse del lugar.

DeBariloche