Pidieron prisión en suspenso para abogado de Roca
Ayer se realizaron los alegatos en el juicio contra Julio Romero. El abogado está acusado de estafar a un cliente y la fiscal pidió dos años. El mismo Romero solicitó ser absuelto.
ROCA (AR).- La fiscal de Cámara, Irma Beatriz Gadano, pidió que el abogado Julio Romero sea condenado a dos años de prisión en suspenso, al considerarlo responsable del delito de «estafa mediante el uso de un instrumento público falso».
Seguidamente, solicitó a la Cámara Primera del Crimen que se unifique la pena en tres años, ya que el abogado imputado tiene una condena a un año y dos meses de la justicia neuquina.
La defensa fue realizada por el propio Romero, quien aseguró que su conducta no puede ser encuadrada en la ilegalidad, y pidió ser absuelto. También solicitó la nulidad de todo el juicio, pero no le hicieron lugar al reclamo.
Romero fue llevado a juicio por una presunta estafa cometida contra un matrimonio, que había concurrido a su estudio en busca de asesoramiento para refinanciar una deuda por cuotas vencidas del pago de un camión cero kilómetro.
Según la acusación fiscal, mediante la utilización de un fax apócrifo en el que constaba el pedido de secuestro del camión, Romero le pidió al matrimonio el vehículo y todos los papeles, para venderlo. Sin embargo, el camión fue entregado Miguel Núñez, una persona de Cipolletti, aparentemente como parte de pago de la adquisición que había hecho Romero de un colectivo y una moto de enduro, y que no había abonado. Los verdaderos dueños del camión, nunca más volvieron a ver el vehículo ni suma de dinero alguna.
Antes de los alegatos, declaró Núñez, quien recibió el camión del matrimonio denunciante. En todo momento quedó la sensación que el testigo intentó mejorar la situación de Romero, aunque para ello desarrolló un testimonio dubitativo y con contradicciones.
Tal es así que en un momento, el presidente del tribunal, Mario Enrique Bufi, interrumpió el debate y le dijo «¡usted no es concreto, no es firme… la pregunta de la fiscalía es clara y su respuesta no lo es!».
Núñez, de profesión transportista, dijo que el camión no se lo compró a Romero, sino al ex piloto de rally Gabriel Martín. «Le entregamos un colectivo y una moto. Segura (dueño del camión y denunciante) sabía del negocio porque después fue a venderme el plato de enganche y un climatizador», dijo apenas se sentó ante los jueces.
Pero con el correr de la testimonial, empezaron a aflorar las dudas. No supo explicar cómo compró un camión a una persona que no es su titular y sin firmar ningún boleto de compra y venta. Según sus dichos, lo mismo ocurrió cuando lo vendió en Mar del Plata.
Dijo que Romero sólo fue un intermediario en la venta del colectivo y la moto y la compra del camión, pero no supo explicar convincentemente por qué si Gabriel Martín le compró el colectivo y la moto, se los entregó a Romero.
Ya en los alegatos y con respecto a la responsabilidad de Romero, la fiscal Gadano dijo que «es incuestionable la autoría del imputado. Más allá de la insistencia del testigo Núñez de que Romero fue intermediario, había declarado que la operación la hicieron Romero y Martín», resaltó.
«Romero tuvo una actitud activa en la operación», dijo Gadano antes de pedir la unificación en tres años.
La sentencia será leída el 7 de noviembre en la Cámara Primera del Crimen, que estuvo presidida por Bufi, y como vocales lo hicieron Carlos Gauna Kroeger y el subrogante Emilio Stadler.