Pinta y Mozzicafreddo sellaron el triunfo contra viento y marea
El mal tiempo no acompañó el final de la travesía. Un gran marco de público los esperó en Viedma.
VIEDMA (AV).- Néstor Pinta y Martín Mozzicafreddo se adjudicaron la vigésimo sexta edición de la Regata del Río Negro que culminó ayer en esta ciudad con un gran marco de público y un clima adverso que obligó a un mayor esfuerzo por parte de todos los palistas.
El maragato del club náutico Piedra Buena y el beltranense del club Caza y Pesca tuvieron una impecable definición, sacaron una gran diferencia sobre quienes lo seguían en la clasificación general y pudieron inscribir sus nombres por tercera vez en el historial de la prueba, la segunda en forma conjunta.
El tiempo que emplearon los ganadores ayer fue de 3 horas 4 minutos 33 segundos para acumular 16.17.31 en las 6 etapas.
Las sorpresas de la última etapa fueron las actuaciones de Hugo y Diego Ortega, escoltas en el parcial, y del húngaro István Salga, quien superó con comodidad a sus rivales, por casi 8 minutos, y arribó prendido entre los primeros K-2.
Lo que parecía un paseo, después de cinco agotadores etapas, para muchos se convirtió en una pesadilla. El tiempo jugó en contra de los participantes porque tuvieron que sufrir el fuerte viento que levantó oleaje y, en la última parte de la competencia, la marea en contra.
Muchos fueron los botes que tuvieron inconvenientes. Varios tumbos y fallas en las bombas de achiques complicaron las aspiraciones de quienes tenían mejores esperanzas para el tramo final.
Entre otros, lo sufrieron Damián Dossena y Abelardo Sztrum, quienes se dieron vuelta cuando marchaban con el pelotón de punta.
Para los ganadores, las circunstancias no fueron tan adversas porque se sienten más cómodos con el río en esas condiciones. Los últimos 1.500 metros fueron una entrada triunfal.
Pinta condujo la embarcación sobre la costa de Patagones para recibir el apoyo de su gente y en la ola viajaron Hugo y Diego Ortega hasta que tuvieron que parar frente al muelle de lanchas maragato para sacar el agua del bote.
En el resto de las categorías no hubo sorpresas. Marcelo y Maximiliano Mahler se quedaron con el parcial y la general entre los juniors en otra apretada definición con Guillermo Beacon y Damián Pittao, quienes llegaron a 8 segundos.
En maxi Omar Linares y Carlos Vita se dieron el gusto de ganar por un amplio margen el tramo de ayer y así acrecentar la gran diferencia que ya tenían, además fueron el noveno arribo teniendo en cuenta el tiempo neto en una clara demostración del buen nivel que alcanzaron.
Algo similar ocurrió con Ana Navarro y Luis Millanta y pudieron repetir el triunfo, ya que ambos habían pasado por este mismo festejo; Navarro en damas y Millanta en la categoría principal, en 1994.
En damas las ganadoras fueron Vanesa Pittao y Sabrina Ameghino, con un final muy sólido que neutralizó cualquier intento de Virginia Asti y Romina Luciani.
En K-1, la actuación de Salga sorprendió a todos por la gran diferencia que acumuló con el resto de sus rivales y en el segundo lugar en la etapa terminó Sebastián Leyes, que le ganó el último «palo» a Mario Rosas, en una lucha que tuvo varios roces. A pesar de no cerrar bien el parcial Adrián Vega mantuvo el segundo lugar en la clasificación general.
Las condiciones metereológicas no fueron las mejores. Sin embargo, los sacrificados palistas pudieron vencer las adversidades y completaron una nueva travesía que quedará en el recuerdo por la gran cantidad de participantes -100 botes se alinearon en Neuquén- y la calidad. Salvo algunas excepciones los mejores palistas del país estuvieron presentes en la más tradicional competencia del canoaje nacional y con las sensaciones a flor de piel anunciaron su regreso para dentro de un año.
Salga dio cátedra en el tramo final
VIEDMA (AV).- El húngaro István Salga se dio el gusto de ganar entre los K-1. Su andar fue muy sólido de Neuquén a Viedma y en este último parcial sacó una gran diferencia con el resto de sus adversarios.
Dijo sobre la regata que «fue muy larga, en Europa no se hacen este tipo de competencias, allá no son comunes». Y recordó su primera participación en 1995 con Ariel Millanta.
En aquella oportunidad llegó al país con otros seis palistas húngaros, pero no pudo competir en K-1 porque todavía no se había instituido esa especialidad y se unió al joven viedmense para hacer la experiencia.
A la victoria la calificó como «muy importante» aunque ese no era su principal objetivo cuando llegó a Neuquén.
«En esta época allá es invierno y este año fue muy duro por eso elegí venir a remar a la Argentina», comentó.
Salga quedó muy conforme con el desarrollo de la prueba y señaló que no se sorprendió por la gran diferencia que sacó en la última etapa.
«El viento fuerte de frente me favoreció mucho por mi contextura física, una diferencia que tuve con el resto de los competidores y eso se notó, además pude andar a un ritmo muy fuerte. Pero en el resto de la competencia fue muy pareja con varios botes que anduvieron en el pelotón de punta», explicó el palista, que llegó como gran candidato por sus buenas actuaciones en los últimos campeonatos Mundiales de maratón y ratificó todos sus pergaminos en esta dura travesía.