Policía preso y procesado por violencia de género

Por Redacción

VIEDMA (AV).- Imputado por un hecho de violencia de género, un policía fue procesado y detenido por la justicia de Viedma. Se investiga a Walter Río Núñez por el presunto delito de “amenazas calificadas por el uso de arma”, hecho ocurrido el 22 de junio pasado en la vivienda de su expareja, con quien el detenido tiene una hija que aún no cumplió tres años. Tras escuchar a ambas partes, el juez penal de Viedma Guillermo Bustamante consideró que la versión de la víctima fue corroborada por el testimonio de un vecino que aquella tarde vio ingresar al policía a la vivienda de la mujer. Ella sostuvo que el agresor llegó a su casa en horario en que prestaba servicios en la terminal de colectivos, a unas cuadras de la vivienda, con la intención de cargar agua caliente para el mate. Agregó que mientras conversaban, él se enfureció al ver algo en el celular de ella, y entonces comenzó a manifestarle que lo “tenía repodrido” y que la “cagaría a tiros”. Además, la mujer denunció que en el patio de la casa sacó el arma reglamentaria y disparó al aire para “luego apuntarme a los pies y decirme … ¡¿qué, no me crees que te voy a cagar a tiros?!”. Ante este estado del uniformado, la chica entró a su casa y el hombre se retiró en su auto para regresar a la terminal y continuar con su tarea. El policía, en cambio, sostuvo que apenas llegó a la vivienda de la mujer ésta comenzó a reprocharle sobre sus salidas, por lo que decidió retirarse molesto, admitiendo que al subir al auto tomó el arma para escuchar el chasquido que hace al ser cargada y apuntando para arriba se disparó en forma accidental. El magistrado dedujo que Ríos Núñez aprovechó la cercanía con la vivienda de su expareja, siendo que debía cubrir la consigna asignada en la terminal de ómnibus de Viedma, ubicada a sólo 300 metros de la casa, y “en un acto de notoria irresponsabilidad funcional interrumpió la vigilancia asignada para cometer el hecho”. Consideró como un agravante que el policía haya exhibido y disparado el arma, generando en la mujer un estado de “temor, intranquilidad o desazón espiritual”. Respecto de la prisión preventiva dispuesta, el juez tomó en cuenta la “violenta conducta” desplegada por el imputado, quien no sólo amenazó verbalmente a su expareja sino que no dudó en extraer el arma reglamentaria policial y efectur un disparo intimidatorio. Además de la detención ordenó tratamiento y control psicoterapéutico para el policía.