Chile descarta tensiones diplomáticas por la ruta marítima con Malvinas: el mensaje de Quirno que llevó alivio

El canciller chileno Francisco Pérez Mackenna visitó Punta Arenas para inaugurar la  63ª Expedición Científica Antártica y ante la prensa ratificó que la "navegación está garantizada". A su vez, el vocero Gonzalo Arenas dijo que lo "importante es lo que opinan los Estados" y destacó la "relación fluida" con Argentina. Mientras tanto, Casa Rosada aclaró este martes que, más allá del compromiso que asumió el presidente Antonio Kast,  no implica una eventual intervención para evitar el corredor comercial con Reino Unido en la zona de disputa.

Por Gabriel Jara

Fotos: Gentileza.

La activación de la ruta marítima comercial entre Punta Arenas y las Islas Malvinas continúa su curso en Chile. Mientras avanza la logística para el zarpe del buque mercante Danstar, autoridades chilenas y argentinas ensayaron esta semana una serie de declaraciones para bajar el tono a la controversia y resguardar la fluidez del vínculo entre los presidentes Javier Milei y José Antonio Kast.

La polémica se intensificó luego de la filtración de informes de inteligencia chilena advirtieran posible «evento crítico» con Argentina. Esto motivó al gobernador de Magallanes, Mauricio Flies, a solicitar la intervención preventiva de la Cancillería chilena. Frente a este escenario, los esfuerzos diplomáticos se concentraron en calmar la tensión y garantizar la viabilidad del proyecto comercial encabezado por la naviera Easter Island Logistics, cuya ruta permanecía interrumpida desde el año 2011.

En este contexto, el ministro de Relaciones Exteriores de Chile, Francisco Pérez Mackenna, visitó la región de Magallanes el pasado jueves para participar del lanzamiento de la  63ª Expedición Científica Antártica. Ante los requerimientos de la prensa sobre las medidas adoptadas por el Estado para asegurar la travesía del carguero Danstar —prevista para la primera semana de diciembre—, el jefe de la diplomacia recurrió a un mensaje conciliador amparado en el derecho internacional.

“Nosotros tenemos ya un tratado que justamente regula la libre navegación, así que, en la medida en que todo se haga conforme a las reglas, tenemos también una gran relación con Argentina; en pocas partes se ve más claro que aquí en Magallanes y, por lo tanto, estamos muy esperanzados de que todo esto va a resolverse”, aseguró Pérez Mackenna en Punta Arenas.

El canciller chileno insistió en la necesidad de desdramatizar el asunto y remarcó las garantías legales de la operatoria. “Hay que dejar que la Cancillería trabaje; estamos en eso, y esperamos que los tratados y la integración sean lo que prime (…). La navegación está garantizada por los tratados que hemos firmado. El tratado en la Convemar (Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar) y los tratados que hemos firmado dan la libre navegación desde y hacia el Estrecho de Magallanes”, concluyó.


El mensaje de Quirno que lleva alivio a Chile


Las gestiones diplomáticas para descomprimir el conflicto en Chile encontraron un punto de apoyo fundamental en la postura asumida por la Cancillería argentina. Durante el primer plenario de la reunión de Cancilleres del G20 en Atlanta, el ministro de Relaciones Exteriores de la Argentina, Pablo Quirno, sentó posición sobre la libertad de navegación que ratifica la postura chilena con respecto a la nueva ruta marítima gestada con Reino Unido para las Islas Malvinas.

“Defendimos la libertad de navegación y el respeto del derecho internacional. Ningún país puede obstruir el tránsito marítimo y desconocer las reglas internacionales”, sentenció Quirno.

El funcionario argentino advirtió que la interrupción de las principales rutas marítimas afecta el comercio mundial y pone en riesgo el abastecimiento global, y enfatizó: “Defendemos un orden internacional basado en reglas claras, donde los países puedan comerciar, producir y crecer libremente. El comercio necesita libertad. La libertad necesita reglas que se respeten”.

Las palabras del canciller argentino fueron capitalizadas de inmediato por el vocero de Gobierno de Chile, Gonzalo Arenas, quien cuestionó los intentos de politizar el viaje del Danstar. Arenas apuntó contra los sectores parlamentarios de ambos países que buscan «sacar algún provecho político», y destacó que lo primordial es la postura oficial de los Ejecutivos.

“Lo importante es lo que opinan los Estados y el Estado argentino y el Estado chileno tienen una relación fluida”, señaló el vocero. Desde el Gobierno de Chile confirmaron el desarrollo de conversaciones con autoridades argentinas y expresaron su confianza en que el trayecto del buque no genere nuevas dificultades.

La ruta prevista contempla atravesar el estrecho de Magallanes y continuar bajo el régimen de «paso inocente», descartando así la alternativa de navegar por el conflictivo paso de Drake.

En la misma sintonía, el alcalde de Punta Arenas, Claudio Radonich, defendió el derecho de su ciudad a mantener lazos comerciales con las islas, trazando un paralelo con la operatoria actual del puerto de Montevideo. “Como comunidad en Punta Arenas, buscamos proveer de productos a las familias de las islas, tal como lo hace hoy Montevideo en Uruguay, respetando los tratados internacionales firmados por Chile, la Convención de Mar y también reiteraba el derecho que tenemos en Punta Arenas de negociar con cualquier parte del mundo conforme a derecho”, argumentó Radonich.


La postura de la Casa Rosada y el avance de Reino Unido


La posición del Gobierno argentino respecto al tránsito del buque Danstar fue refrendada este martes durante la habitual conferencia de prensa del vocero presidencial, Adrián Ravier. Ante la consulta sobre la actitud que tomará la administración libertaria frente al paso de la embarcación por aguas jurisdiccionales argentinas, Ravier separó el corredor comercial de los proyectos extractivos en la zona de conflicto.

El vocero destacó la «muy buena relación» existente entre los presidentes Milei y Kast, y aclaró los alcances del entendimiento bilateral. “En esa muy buena relación, hay un compromiso del Presidente Kast a no apoyar ninguna logística que implique la exploración o explotación de recursos de hidrocarburos en la zona en disputa, que es Malvinas”, explicó Ravier.

No obstante, el funcionario marcó una clara diferenciación respecto a las actividades de abastecimiento general. “Eso no quita este corredor comercial que comienza en Punta Arenas y que puede tener alguna embarcación llevando materias primas e insumos a las Islas Malvinas. El corredor comercial, en principio, es independiente del apoyo logístico para la exploración y la explotación de recursos de hidrocarburos en la zona en disputa”, concluyó.

Mientras Argentina y Chile ensayan este equilibrio diplomático, el Reino Unido profundiza su estrategia geopolítica en el Pacífico Sur. De acuerdo a la agencia EFE, el primer ministro británico, Andy Burnham, mantuvo una conversación telefónica con el presidente Kast para solicitar apoyo diplomático, garantizar la autodeterminación de los isleños y estrechar lazos comerciales y de defensa.

La ofensiva de Londres incluye una propuesta formal de la compañía británica Babcock International Group para construir fragatas de combate Arrowhead 140 en los astilleros chilenos de Asmar, en Magallanes. Además, Burnham contactó al presidente estadounidense Donald Trump para sumar respaldo a la explotación petrolera offshore del proyecto Sea Lion, liderado por el consorcio israelí Navitas Petroleum y la británica Rockhopper Exploration, frente a las eventuales presiones y sanciones impulsadas por la Argentina ante el Tribunal del Mar.


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