Chubut tiene la pelea que le faltaba: los bienes que deja YPF abrieron una nueva grieta política 

Provincia y el municipio de Comodoro Rivadavia empezaron una áspera disputa verbal para ver quien se queda con lo que la empresa estatal construyó desde principios del siglo pasado. Se adelantó el 2027 y la lucha por el poder.

Por Carlos Guajardo

Ignacio Torres, gobernador de Chubut.

Ignacio Torres, gobernador de Chubut.

Todos esperaban un poco más de tiempo. Porque el mundial, porque falta mucho, porque vienen las vacaciones de invierno o porque ya no crecen las flores. Pero lo cierto es que en Chubut la pelea (porque es una pelea) comenzó pronto, antes que termine el mundial o las vacaciones y antes que las flores empiecen a florecer. Comodoro Rivadavia tiene un botín. Un botín de guerra.

Cuenta la leyenda urbana que, en su época de esplendor, los trabajadores del petróleo encendían sus cigarrillos importados con billetes de un dólar. Que allá por 1907 José Fuchs y Humberto Beghin llegaron a esas tierras a hacer perforaciones en busca de agua pero que encontraron petróleo. La otra biblioteca asegura que, en realidad Fuchs y Beghin, dos expertos en sondeos y perforaciones ya tenían el dato: “en esa tierra desértica, hagan un pozo y a 500 metros encontrarán petróleo”.

Más allá de lo que diga la historia, hoy Comodoro Rivadavia es otra cosa. Tras su retirada parcial, absorbida por la buenaventura de Vaca Muerta, Yacimientos Petrolíferos Fiscales (YPF) decidió firmar un convenio con la provincia para cederle todas las tierras y los inmuebles que construyó en sus largos años de bonanza.

Nada más oportuno para que la pelea de 2027 no espere ni al mundial ni a las flores. El gobernador Ignacio “Nacho” se aferra a la decisión del gobierno nacional de cederle todo a la provincia. Y en la municipalidad estallaron: “todo esto es nuestro, nos pertenece porque la historia nos pertenece”.

No es una pulseada política. Es una pelea por un botín que ninguno de los dos quiere en las manos de los otro. La decisión del gobierno nacional que redefine el control sobre activos estratégicos en la ciudad abrió un conflicto directo entre el gobierno provincial y referentes del peronismo petrolero. Esto es, entre los dos que con seguridad se van a disputar el poder provincial y municipal en una fecha de 2027 que todavía está en veremos.

Sede de YPF en Comodoro Rivadavia.

“Los bienes tienen que quedar para los comodorenses”, planteó el intendente Othar Macharashvili y exigió que se transfieran al municipio. En la misma línea, el diputado nacional Juan Pablo Luque dijo: “No vamos a permitir que se lleven los bienes de YPF que pertenecen a los comodorenses”. Y hasta con mayor vehemencia se sumaron el senador Carlos Linares, el sindicalista de camioneros Jorge Taboada y diputados provinciales con raíces comodorenses como Juan Pais y Gustavo Fita.

Torres, como de costumbre, usó sus redes sociales para responder: “vamos a garantizar por ley que los bienes de YPF queden para los comodorenses NO para la municipalidad. Preguntémosle a los vecinos de Comodoro si prefieren que los bienes sean cedidos por Ley a las instituciones de Comodoro que corresponden o quieren que se sean para la municipalidad”.

No son caramelos masticables lo que YPF deja en la denominada capital del petróleo. Entre los bienes en disputa figuran extensas tierras ubicadas en zonas estratégicas, edificios administrativos, instalaciones operativas y espacios con fuerte carga simbólica, como clubes históricos vinculados a la vida social que durante décadas se levantaron en torno a YPF.

La cuestión es que todavía, todo está en veremos porque la cesión de estos bienes se plasmará en un acuerdo que aún no firmaron Nación y provincia. Y que el municipio quiere evitar y por eso intimó al presidente Milei a través de una carta documento. Por otra parte, cuando llegue el convenio, será la Legislatura provincial la que deberá aprobarlo. Y en la Legislatura provincial hay diputados que responden al PJ y otros, que son de Comodoro. Todo muy enredado. La cesión de los activos de la empresa estatal encendió la mecha.

Aunque a decir verdad, de alguna manera le está haciendo honor a otra parte de la historia. Beghin y Fuchs lejos estuvieron con conformarse con el bronce. La otra leyenda urbana cuenta que ambos se atribuyeron el descubrimiento del oro negro y años después del pozo de la suerte recurrieron al Congreso reclamando su autoría. También reclamaron dinero, pensiones y hasta la potestad sobre algunas tierras con pozos. Durante las perforaciones, uno desconfiaba del otro y hasta hubo sospechas de espionaje y rebeliones obreras. Los documentos de estas disputas están bien guardados en los archivos del Congreso.

Cuando ambos murieron, los familiares continuaron con las demandas. Ese final no se conoce. Todavía.

Como tampoco se conoce el final de la pelea que por lo que deja YPF iniciaron el gobierno provincial y la municipalidad de Comodoro Rivadavia. Todavía queda mucho camino por recorrer, mucha tela para cortar. Y ninguno parece olvidar aquello de que “el que parte y reparte se queda con la mejor parte”. ¿Será?.


Todos esperaban un poco más de tiempo. Porque el mundial, porque falta mucho, porque vienen las vacaciones de invierno o porque ya no crecen las flores. Pero lo cierto es que en Chubut la pelea (porque es una pelea) comenzó pronto, antes que termine el mundial o las vacaciones y antes que las flores empiecen a florecer. Comodoro Rivadavia tiene un botín. Un botín de guerra.

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