Conflicto en el IUPA: tras una larga audiencia, las partes acordaron volver a reunirse el martes

En esta reunión, los sectores enfrentados definieron establecer una "tregua" en cuanto a las protestas y garantizar la apertura de la universidad. El martes a las 11 de la mañana se retomará el diálogo.

La audiencia de hoy fue acompañada por una movilización de la comunidad universitaria.

El conflicto institucional que atraviesa el Instituto Universitario Patagónico de las Artes (IUPA) sumó este jueves un nuevo capítulo. Representantes de la gestión encabezada por Gerardo Blanes y del frente opositor participaron de una audiencia de mediación dispuesta por la fiscalía. La instancia se extendió durante varias horas y finalizó cerca de las 15 con el acuerdo de pasar a un cuarto intermedio hasta el próximo martes, según confirmaron desde el Ministerio Público.

En la audiencia participaron representantes de la gestión universitaria y del frente opositor. Por el lado de la conducción estuvieron presentes el rector Gerardo Blanes, el abogado Nicolás Garrido y Sandra Nieva.

Del otro lado, el sector opositor estuvo representado por consejeros, estudiantes, gremios y asesores legales. Además de la presencia de los abogados Federico Ambroggio, asesor de consejeros y sindicatos, y Federico Diorio, quien interviene en la querella presentada contra Blanes.

Blanes valoró la intervención de la fiscalía y la describió como un marco constructivo para acercar posiciones. «Agradecemos profundamente la intervención de la fiscalía y del fiscal en particular, porque evidentemente es muy constructivo poder acercar a las partes, al menos en una unidad de diálogo, más allá de que existan posiciones encontradas», señaló.

En diálogo con Diario RÍO NEGRO, Nicolás Martínez, docente y precandidato a rector por la Lista 10 Celeste y blanca (oposición), señaló que durante el encuentro se analizaron posibles caminos para destrabar la crisis, además de establecer una «tregua» en cuanto a las protestas y garantizar la apertura de la universidad.

Como resultado de la audiencia, las partes acordaron garantizar el funcionamiento normal de la universidad durante los próximos días. «Se garantizó que mañana la universidad esté abierta, que haya actividad académica y política», sostuvo Martínez.

Además, «se acordó una tregua en cuanto a las protestas y a cualquier tipo de hostigamiento de ambas partes», afirmó el docente.

Blanes también refirió el acuerdo como un «principio de paz institucional» que permitiría reparar la institución y volver al funcionamiento habitual. «Hay algunos elementos que para las diferentes posiciones son muy claros y puede ser que hayan disensos que no se puedan disolver, pero de todas formas estamos viendo qué puente se puede construir», expresó.

Martínez precisó que las definiciones de fondo quedarán sujetas a las consultas internas en cada sector: «El frente opositor lo llevará a la Asamblea Interclaustro y el equipo de gestión hará lo propio para encontrar una salida». Esa asamblea se realizará este viernes en la universidad.

La instancia fue acompañada por una movilización de la comunidad universitaria hacia el edificio judicial, donde el fiscal Marcelo Ramos convocó a la mesa de diálogo.

El docente reconoció que la cita tuvo momentos de tensión, aunque destacó que hacia el cierre se avanzó en la búsqueda de puntos de acuerdo. «La reunión aparentemente fue tensa, pero al sobre el final se puso un punto de encuentro. Buscar una salida política parece ser el camino posible».

El origen de la compleja situación en IUPA: las dos miradas


La disputa en el IUPA se originó tras el proceso electoral que derivó en la asunción de Gerardo Blanes como rector. Sectores opositores cuestionan la legitimidad de ese proceso y sostienen que existieron irregularidades, mientras que la actual conducción continúa ejerciendo sus funciones al frente de la institución.

Martínez sostuvo que fueron silenciados en todas las oportunidades que quisieron manifestar su desacuerdo con la legitimidad de la función del rector: «de hecho tenemos una denuncia que es por la usurpación de cargo. El 30 de marzo Gerardo Blanes desconoció un acta que firmaron incluso sus propios consejeros, la que desestimaban el voto en el que lo había proclamado. Él se autoproclamó rector y desde ahí se asumió como rector y empezó a operar».

«Necesitamos que la justicia determine si el proceso electoral fue o no fraudulento, si el reglamento era o no fraudulento y si ahora la toma de posesión que hizo Blanes el 30 de marzo no es fraudulenta», agregó.

Blanes, en cambio, defendió la legitimidad de su mandato y señaló que el resultado electoral lo respalda en la mayoría de los claustros: «fue una elección donde se ganó en cinco de seis claustros, se ganó el no docente y obviamente se ganaron los claustros estudiantiles con el voto de todo el interior». El rector también afirmó que las sesiones de consejo funcionaron y que se está avanzando en temas académicos y proyectos de crecimiento institucional.


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