El Gobierno celebró una semana clave para la economía, pero la crisis política con Manuel Adorni empaña el repunte

Una seguidilla de indicadores positivos fortaleció las expectativas del Gobierno sobre la marcha de la economía. Sin embargo, la polémica en torno a Manuel Adorni y la interna de La Libertad Avanza amenazan con opacar el nuevo clima de optimismo oficial.

La crisis política con Manuel Adorni empaña el repunte económico.

Cuando se analice el año en retrospectiva, es posible que se llegue a la conclusión de que la tercera semana de mayo fue la del quiebre hacia expectativas más favorables para el Gobierno nacional. Que finalmente ello suceda depende de dos situaciones clave: que el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, aclare su estado patrimonial definitivamente y que se encarrile la disputa interna.

Manuel Adorni y la interna taparon una semana con buenos datos económicos


La serie semanal comenzó el lunes cuando el Ministerio de Economía anunció que en abril mantuvo el superávit fiscal. En 26 de 28 meses de gobierno libertario, los gastos fueron menores a los ingresos, piedra basal del plan económico. No es menos cierto que el costo fue una motosierra feroz sobre sectores sensibles como salud y educación, pero para los que miran solo el Excel sin importar la situación social, el resultado es un éxito.

Luego llegaron los datos de comercio exterior que marcaron un saldo a favor récord en abril de U$S 2.711 millones, con el sector energético dando claras señales de estar tomando un protagonismo decisivo en el perfil económico y financiero del país. Al tomar el cierre del cuatrimestre, el superávit resultó siete veces superior al del mismo período del año pasado. Así, las proyecciones privadas apuntan a que el año cerrará con exportaciones por U$S 100.000 millones y saldo a favor de U$S 20.000 millones.

Más tarde se conoció el repunte de la actividad económica durante marzo. Fue 5,5% interanual y 3,5% contra febrero, lo cual transformó el rojo del primer bimestre en un salto de 1,7% al completarse el del primer trimestre. El informe del Indec dejó datos valiosos como la recuperación de la industria, el comercio y la construcción luego de varios períodos en caída. Como era de esperarse, el agro y el sector energético lideraron este avance.

Al mismo tiempo, se conoció una mejora en el Índice de Confianza del Consumidor que elabora la Universidad Di Tella luego de tres meses de retroceso.

Siguió la confirmación de que la cosecha agrícola de la campaña 2025/2026 alcanzará un récord de 163,2 millones de toneladas.

El desglose de los datos oficiales detalló que el maíz registró una producción de 70 millones de toneladas, lo que constituye un récord para los últimos 20 años, con un rendimiento promedio de 72 quintales por hectárea (qq/ha).

Por su parte, la soja alcanzó los 49,9 millones de toneladas, con un rinde promedio de 30,6 qq/ha. El informe ministerial también destacó que el trigo llegó a 27,9 millones de toneladas, alcanzando el máximo de la serie histórica, mientras que el girasol sumó 7,4 millones de toneladas, registrando también un récord histórico de producción para este cultivo.

La cosecha se completó con 5,6 millones de toneladas de cebada y 2,4 millones de toneladas de sorgo.

Esto garantiza un flujo de divisas adecuado para que, sumado a lo que aportará Vaca Muerta, el Gobierno pueda transitar el año sin sobresaltos en materia cambiaria y además se consolide para enfrentar mejor plantado el año electoral. Montado en este escenario, el presidente, Javier Milei, lanzó una baja de retenciones.

A su vez, el Fondo Monetario Internacional (FMI) completó la segunda revisión del acuerdo vigente y giró U$S 1.000 millones que impactaron en las reservas. El informe volvió a ser elogioso del desempeño del programa económico, aunque dejó algunas advertencias sobre temas pendientes, especialmente en el tema de la acumulación de reservas.

En ese sentido, el Banco Central acumuló 93 ruedas consecutivas con compras. Este viernes fueron U$S 139 millones para rozar los U$S 9.000 acumulados.

Informes de consultoras privadas revelaron que el Tesoro Nacional le compró al Banco Central U$S 1.700 millones. De allí dedujeron que las colocaciones de los bonos AO27 y AO28 fueron utilizadas para cancelar deuda con organismos multilaterales (CAF, BID y Banco Mundial). Con esta compra, más el desembolso del FMI, el Gobierno comienza a asegurarse parte de los U$S 4.300 millones que debe pagarles a acreedores privados en julio. Resta conocer cómo cubrirá el resto, mientras sobrevuela el cierre del préstamo con acreedores privados.

A todo esto debe añadirse la desaceleración de la inflación, que de acuerdo con los informes preliminares de consultoras privadas sería inferior al 2,6% de abril.

Aunque sucedió días antes, también se une la mejora de la calificación de la deuda soberana que realizó Fitch y el anuncio de Moody’s de que no descarta una revisión al alza de la situación de Argentina.

“Vieron que el plan funciona”, fue la frase que utilizó Milei en la Bolsa de Cereales para destacar los últimos datos que ofreció la economía.

No obstante, una de las deudas pendientes más relevantes, especialmente para el humor social, es la recuperación de los salarios, retrasados a partir de la aceleración de la inflación. Milei espera que el empuje en el poder adquisitivo venga por el lado de la desinflación.

Pero todo este escenario no puede ser capitalizado porque la discusión pública sigue en torno a la situación de Adorni y la demorada presentación de su declaración jurada, que obtura la difusión del panorama económico. El jefe de Gabinete tuvo una semana de muy bajo perfil, lejos de las continuas apariciones que buscaban mostrarlo activo.

De la misma manera actúa la interna entre militantes y dirigentes de La Libertad Avanza, dado que deja al descubierto una lucha que puede complicar el proyecto político de cara al proceso electoral en 2027.

Corresponsalía Buenos Aires


Comentarios

Exit mobile version