La alerta global por la IA llegó al Congreso: el Gobierno pierde apoyo para avanzar con un proyecto clave
El debate internacional sobre el impacto de la inteligencia artificial puso en duda un proyecto del ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger. Aunque en el oficialismo ven difícil conseguir los votos necesarios, ya pusieron en marcha una estrategia para destrabar su avance.
El debate internacional en torno al avance y la seguridad de la Inteligencia Artificial (IA) impactó de manera directa en la agenda legislativa que tenía en mente el Gobierno.
Luego de la reciente repercusión mediática sobre los riesgos y alcances de la superinteligencia, en el Congreso anticipan que el oficialismo enfrentará dificultades para avanzar con un apartado central del proyecto de Ley General de Sociedades, impulsado por el Ministro de Desregulación y Transformación del Estado Federico Sturzenegger.
La iniciativa que ingresó a la Cámara de Senadores el 1 de junio y ahora está bajo análisis en la comisión de Legislación General, propone la derogación de la Ley 19.550 vigente desde 1972. Entre los cambios que propone introduce la figura de las «sociedades automatizadas», definidas como entidades que desarrollan su actividad mediante sistemas algorítmicos autónomos o agentes de IA, sin requerir trabajadores ni recursos humanos para su operación ordinaria.
El proyecto en peligro por el debate de la IA
Desde La Libertad Avanza y de los bloques aliados confirmaron que el tratamiento de la reforma que impulso Sturzenegger corre riesgo de estancarse.
Luego de las discusiones globales sobre la regulación de la IA y la capacidad de control estatal, legisladores de distintas bloques adelantaron de forma reservada que no respaldarán la creación de empresas autónomas. Como alternativa, propusieron que el oficialismo retire o modifique dicho apartado; al respecto, varios senadores señalaron que existe un mayor consenso para aprobar la reforma general de sociedades que para avalar el articulado específico sobre automatización.
Para evitar un traspié legislativo, la jefa del bloque oficialista, Patricia Bullrich, se anticipó a un posible rechazo y anunció que se evalúa endurecer las exigencias con el fin de garantizar la presencia de personas físicas con responsabilidad legal en las firmas automatizadas, destrabando así el apoyo de los bloques aliados.
El debate parlamentario se inscribe en un escenario de contraste entre las metas del Poder Ejecutivo y las observaciones de especialistas internacionales.
Tanto el presidente Javier Milei como el ministro Federico Sturzenegger promueven el uso intensivo de la IA como motor de desarrollo económico. Desde el Ejecutivo argumentan que dotar de personería jurídica a las empresas operadas por IA no las exime de la ley, sino que las somete a regulaciones, eventuales embargos, sanciones y disoluciones en caso de incumplimientos.
Sin embargo, el debate local se profundizó cuando surgieron advertencias públicas sobre la seguridad de los modelos avanzados de IA realizadas por exfiscalizadores del sector, sumadas a las observaciones del historiador Yuval Noah Harari, quien manifestó que otorgar personería legal a agentes de IA podría permitirles operar en sistemas financieros y políticos sin una cadena de responsabilidad directa.
Frente a este escenario, en la Cámara Alta coinciden en que la discusión sobre la letra chica de las sociedades automatizadas carece de viabilidad política en el corto plazo, por lo que su tratamiento podría quedar supeditado a futuros consensos.
Con información de Infobae
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