Polémica con el remate de edificios estatales: Adorni confirmó que los fondos fueron al Tesoro y no al debido organismo

Lo confirmó el propio jefe de Gabinete en su informe escrito en Diputados con respecto a una propiedad del INTA. En el 2024, cuando era vocero presidencial, había anunciado que la venta de este inmueble en CABA surgía para financiar el propio Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria. Distintos gremios estatales piden explicaciones en la Justicia.

Por Redacción

Foto: Gentileza.

El actual jefe de Gabinete de la Nación, Manuel Adorni, reconoció a través de su reciente informe escrito enviado a la Cámara de Diputados que el dinero recaudado por la millonaria subasta de un edificio emblemático del INTA no fue destinado a dicho organismo. En la respuesta a la pregunta 729 del documento legislativo, el funcionario detalló que los fondos pasaron íntegramente a las arcas del Tesoro Nacional mediante el Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) 186/25, una medida dictada el 12 de marzo de 2025. Esta maniobra, según la justificación plasmada en el propio decreto, se enmarcó en la necesidad de mantener el equilibrio fiscal y sostener las políticas económicas frente a la emergencia financiera.

Esta confirmación oficial va a contramano de los anuncios realizados por el Gobierno nacional meses atrás. El 27 de noviembre de 2024, cuando Adorni aún se desempeñaba como vocero presidencial, había asegurado públicamente que lo recaudado por la venta de la sede porteña, ubicada en la Avenida Cerviño al 3101, quedaría en manos del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria para financiar exclusivamente sus investigaciones.

Al momento de aprobarse la salida a subasta del inmueble, se encontraba vigente el artículo 57 de la ley 27.341, el cual establecía formalmente que el 70% del resultado de la operación debía dirigirse al INTA y solo el 30% restante al Tesoro Nacional.

“El plan de modernización (del INTA) incluye la venta de edificios y tierras subutilizadas como el inmueble ubicado en Av Cerviño 3101, esquina Ortiz de Campo, en Palermo. Este edificio está valuado en USD 6 millones como precio base. Cuenta con más de 3.100 m2 de superficie cubierta para apenas 140 empleados. Además del mal gasto de recursos que implica, la propiedad presenta graves irregularidades como la construcción de una estructura por fuera de la disposición original del edificio. Y es importante aclarar que lo recaudado por la venta de este edificio quedará en manos del propio INTA, y será destinado a financiar lo que debe financiar el INTA, que son investigaciones”, dijo Adorni en conferencia de prensa.

Uno de los primeros en darse cuenta fue el reconcido periodista especializado en agro, Matías Longoni, a través su cuenta de X, luego de que el Gobierno anunciara que si las Fuerzas Armadas aceptan una privatización o venta de campos en desuso, el 70% de lo ganado volverá al plan de reequipamiento del sector.

«No le crean. Lo mismo dijo Adorni cuando se anunció la venta del edificio de la Calle Cerviño del INTA, en diciembre de 2024, y a los pocos meses Milei firmó un decreto que dispuso que el dinero de todas las ventas de la AABE irían a Rentas Generales», señaló.


Los detalles de la venta del edificio del INTA


El inmueble ubicado en el barrio de Palermo, que disponía de más de 3.100 metros cuadrados de superficie cubierta, salió a remate el 23 de diciembre de 2024 partiendo de un precio base de US$ 6.378.968. Finalmente, el edificio fue adjudicado a la firma Julián Álvarez 1986 SRL por una suma ampliamente superadora de US$ 18,5 millones. Sin embargo, el 70% de ese dinero, que representa unos US$ 13 millones, nunca ingresó a las cuentas del instituto agropecuario.

Dos días antes de concretarse el remate millonario, la Procuraduría de Investigaciones Administrativas (PIA) había emitido un dictamen advirtiendo sobre irregularidades en las actuaciones del expediente.

La fiscalía especializada, tras intervenir a partir de cinco denuncias previas, señaló que la presunta subocupación del lugar o los elevados costos de mantenimiento esgrimidos eran apenas clichés utilizados para brindar una cobertura formal a la decisión política de vender el bien.

A pesar de que este crítico documento fue enviado a la Jefatura de Gabinete, a la Auditoría General de la Nación y a las autoridades de la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE), la operación de enajenación continuó su curso sin modificaciones.


En medio de los retiros voluntarios, denuncian que el INTA cedió más de 11 hectáreas


Frente a la falta de respuestas claras sobre el destino del dinero, las representaciones gremiales del sector comenzaron a exigir explicaciones formales ante las autoridades.

Los referentes del Sindicato General del INTA (APINTA) y del gremio ATE-INTA presentaron recursos administrativos de reconsideración dirigidos al Consejo Directivo del organismo y a los directivos de la AABE.

«Cuando se aprobó la venta en una reunión del Consejo Directivo, el 29 de noviembre de 2024, estaba vigente una ley que decía que el 70% de lo obtenido volvía al Instituto. Pero después, el Gobierno dictó un decreto para que el 100% pase al Tesoro nacional. Un decreto no se puede aplicar retroactivamente”, dijo Mario Romero, secretario general de APINTA a Infobae.

Desde la AABE respondieron que el reclamo responde únicamente a una interpretación gremial y que, con la entrada en vigencia del DNU de marzo, la derivación de la totalidad de los fondos al Tesoro Nacional es un movimiento lícito dado que el INTA forma parte integral del Gobierno nacional.

La intensa polémica generada por el edificio porteño se enmarca en un contexto más amplio de denuncias sindicales por un presunto vaciamiento sistemático del instituto a nivel federal.

Los delegados alertaron sobre un profundo proceso de desfinanciamiento que incluye la cesión de 11.400 hectáreas de tierras experimentales a diversas provincias para saldar deudas.

Al medio ya citado, Julieta Boedo, delegada de ATE-INTA, detalló que fueron 1.660 ha en Formosa; 1.800 ha en Chaco; 2.400 ha; 2.400 ha en Bolsón, Río Negro; y 5600 ha en Santiago del Estero.

“En los tres primeros casos, fueron cedidos esos terrenos a las provincias; en el caso de Santiago, no lo sabemos”, señaló.

A esto, se suma que el INTA estableció la apertura de retiros voluntarios para reducir la planta a unos 950 empleados. En febrero de 2026, según el Indec, la dotación del organismo superaba los 6 mil trabajadores.

la apertura de retiros voluntarios en el organismo, a partir de mayo, con la intención de reducir, al menos, unos 950 empleados la planta. La dotación del INTA, a febrero de este año, era de 6.043 trabajadores, según el INDEC.

“No van a conseguir que adhiera ese número de empleados. Entonces, el interrogante es qué puede suceder con el personal si no llegan a ese número, y si van a pasar a gente a disponibilidad”, sentenció Boedo.


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