Rebelión radical en Chubut: califican de “traición imperdonable» la aprobación de la reelección indefinida de intendentes
Hubo un duro comunicado de comités del interior. Le piden al gobernador que vete la reforma a una ley. Torres hizo silencio y prefirió una reunión con el intendente de Comodoro.
La rebelión de varios comités del interior de Chubut, a los que podrían sumarse otros de ciudades más pobladas, sumó una sangría más dentro de la Unión Cívica Radical de la provincia, que está virtualmente partida en dos, con un sector dentro del partido Despierta Chubut que lidera el gobernador Ignacio Torres y otro con negociaciones con otros partidos, entre ellos La Libertad Avanza.
Crece la interna en la UCR de Chubut
Un bloque conformado por diez comités departamentales emitió un duro documento para rechazar la reciente reforma legislativa que habilita la reelección sin tope en las comunas y municipios. Los dirigentes le exigieron al gobernador Ignacio Torres que vete la modificación en su totalidad, una postura que contrasta fuertemente con el hermetismo que domina por estas horas en la conducción provincial del partido.
Actualmente, el presidente de la UCR chubutense es el vicegobernador Gustavo Menna, mano derecha de Torres y uno de los más férreos defensores de la continuidad de la alianza oficialista. Dentro de algunas semanas, Menna será reemplazado por el intendente de Trelew, Gerardo Merino, otra de las espadas del gobernador.
Pero no todos responden de igual manera. El pronunciamiento lleva la firma del denominado Bloque del Interior y Adherentes, integrado por las representaciones radicales de El Maitén, El Hoyo, Cholila, Lago Puelo, Río Mayo, Río Senguer, Aldea Beleiro, Gualjaina, Sarmiento y la delegación de Epuyén. En el escrito definen la eliminación de las restricciones temporales a los mandatos como “una regresión antidemocrática que fue impuesta a espaldas de la sociedad y sin ningún tipo de consulta a las bases partidarias”. No se descarta que el Comité Rawson y el de Puerto Madryn adhieran en los próximos días.
Los dirigentes del interior argumentan que permitir la continuidad indefinida de intendentes y presidentes de comunas rurales “asfixia a los partidos políticos y los convierte en simples herramientas para proyectos personalistas”. Frente a este escenario, le solicitaron formalmente a Ignacio Torres la derogación o el veto total de la norma. En esa línea sostienen que los avances logrados en materia cívica no pueden borrarse con el codo para satisfacer acuerdos de cúpulas.
La semana pasada y tras el pedido de algunos jefes comunales que no podrían presentarse el año próximo por haber cumplido dos mandatos consecutivos, la Legislatura de la provincia aprobó la reforma a la exley 3098, habilitando la reelección indefinida. Fue aprobada por la mayoría oficialista. El dato político es que la ley que impedía las reelecciones fue impulsada por la exdiputada radical Jacqueline Caminoa, quien este año renunció a su banca por motivos personales, pero sigue siendo un alfil de Torres en la zona cordillerana.
El mensaje también apuntó directamente hacia el interior de la Legislatura. Los comités instaron al bloque de diputados provinciales de la UCR a oponerse de manera férrea a la iniciativa. El documento advierte a sus propios representantes que “facilitar los votos para consolidar este esquema de poder territorial representa una traición imperdonable a los principios fundacionales del radicalismo”.
La conducción que ahora encabeza Menna y que pronto pasará a manos de Merino optó, al menos por ahora, por el silencio pese a la dureza del comunicado. Algunos voceros dijeron que “por ahora no sabemos nada respecto a algún pronunciamiento contra la reforma de la ley”, pero la presión interna amenaza con seguir escalando.
El comité local de Rawson se encuentra analizando la situación y estaría dispuesto a expresarse de manera inminente en las próximas horas. Lo mismo ocurriría con un sector de Puerto Madryn. El frente de conflicto amenaza con extenderse, aunque todo hace presumir que será muy difícil que la UCR logre la unidad con vistas a las elecciones del año próximo.
Alejado, al menos por ahora, de estas cuestiones de partidos aliados, el gobernador Ignacio Torres prefirió hacer un paréntesis en su “pelea” con el intendente de Comodoro Rivadavia, Othar Macharashvili, y lo recibió este martes en su despacho de la Casa de Gobierno. Ambos dejaron atrás su verborrágica disputa por los bienes que deja YPF en la ciudad del petróleo (otra ley que sancionó la Legislatura aprobando el convenio entre la Nación y la provincia dejando afuera al municipio) y mantuvieron un encuentro en el que diagramaron cómo sigue la entrega de viviendas a los vecinos que quedaron sin ellas tras el deslizamiento del Cerro Hermitte.
El gobernador había anticipado que parte de las tierras que dejó la petrolera estatal sería destinada a los vecinos perjudicados por el desastre del cerro, lo que presuntamente y según una gacetilla oficial fue lo único que hablaron durante la reunión de más de una hora.
Corresponsalía Chubut
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