Senado: el oficialismo deberá negociar voto a voto para sancionar los cambios en Zonas Frías
Los números para aprobar la ley están ajustados. La Libertad Avanza necesita replicar acuerdos sellados en Diputados con un grupo de gobernadores, y convencer a un radicalismo que tiene dudas. El debate aún no arranca.
El oficialismo deberá negociar voto a voto para sancionar el recorte a los subsidios de gas en las Zonas Frías, un tema que tiene en alerta máxima al gobierno de Córdoba. El debate del proyecto aprobado en la Cámara de Diputados aún no arranca en el Senado y los números para la ley no están sobrados. El Gobierno necesita consolidar apoyos de gobernadores y sellar apoyo del bloque radical, donde hay dudas.
El proyecto, que busca restringir subsidios en 13 localidades de Córdoba y otras del resto del país incorporadas al régimen en 2021, fue girado a dos comisiones: Energía y Combustibles, que encabeza el radical catamarqueño Flavio Fama; y Presupuesto y Hacienda, en manos del economista bullrichista Agustín Monteverde.
Aunque la ley es una de las prioridades de la Casa Rosada, las conversaciones todavía no maduraron en el Senado. “El Gobierno quiere, pero no está fácil. Hay dudas sobre algunos temas y por eso no veo que, de momento, estén los votos”, confió a La Voz un senador dialoguista que tendrá un rol importante en la discusión. “El proyecto acaba de ingresar al Senado. Todavía no hay un panorama claro”, señaló otro legislador.
Una de las claves está en el radicalismo. En Diputados, sus seis representantes acompañaron al Gobierno sin dudarlo. Pero en el Senado, donde tienen diez miembros, no hay un alineamiento automático y suelen aparecer rebeldías. De hecho, ya hay un rechazo confirmado: el del bonaerense Maximiliano Abad, referente del radicalismo en Mar del Plata, ciudad que perderá el beneficio automático de Zonas Frías.
“Hay varios senadores que no lo ven bien al proyecto, más allá de cómo se acompañó en Diputados. Hay muchas cosas que habría que pensarlas mejor”, confiesan en la bancada encabezada por el correntino Eduardo Vischi.
Los cuestionamientos apuntan, por un lado, a “la oportunidad” para podar subsidios en un momento delicado para las economías familiares. Además, en la UCR observan “imprecisiones” en el Capítulo II, que es el que compensa las deudas que las compañías eléctricas arrastran con la mayorista CAMMESA por los años en los que estaban congeladas las tarifas.
“Poroteo” ajustado
Para llegar a 37 votos, que es el número del quórum, el oficialismo necesita convencer a por lo menos siete de los diez radicales, repetir el apoyo del PRO y el de bloques provinciales que ya dieron el visto bueno en Diputados. Ese sería el escenario de mínima al que debería aspirar Patricia Bullrich, líder de La Libertad Avanza.
Los libertarios parten de una base de 21 senadores puros, si se tiene en cuenta que, a pesar de las presiones del gobernador Martín Llaryora, tanto Luis Juez como Carmen Álvarez Rivero se encaminan a votar a favor de la iniciativa. Juez ya había votado en contra de la ley que amplió las Zonas Frías en 2021 y Álvarez Rivero está completamente alineada a Bullrich.
Uno de los desafíos del Gobierno es replicar el acuerdo al que arribaron en Diputados con gobernadores del Norte. En ese marco, aspiran a sumar a los misioneros Carlos Arce y Sonia Rojas Decut, la tucumana Beatriz Ávila y la salteña Flavia Royón, que responden respectivamente a los mandatarios Hugo Passalacqua, Osvaldo Jaldo y Gustavo Sáenz.
Desde la Patagonia, también acompañaron los gobernadores Ignacio Torres, de Chubut, y Rolando Figueroa, de Neuquén, quienes ahora podrían facilitar los votos de las senadoras Edith Terenzi y Karina Maureira. Por el contrario, rechazan la ley los senadores santacruceños José María Carambia y Natalia Gadano, que integran un bloque independiente que a veces colabora con el Gobierno y otras no.
Carambia difundió un video en el que anticipó que “va a hacer todo lo que esté a su alcance” para frenar la nueva ley de Zonas Frías. Advirtió que también los patagónicos se verán perjudicados porque el cálculo del subsidio dejará de contemplar ítems como transporte y distribución, por lo que las facturas de gas aumentarán “hasta un 40%”.
Otra de las voces más enfáticas en contra fue la cordobesa Alejandra Vigo, quien desde un momento se plantó en sintonía con el gobierno de Llaryora. Su compañero de Provincias Unidas, el correntino Carlos “Camau” Espínola, no blanqueó una postura explícita y reclama la tarifa eléctrica diferenciada en su provincia y en otras con altas temperaturas.
“Si llega la Zona Fría a determinados sectores, nosotros necesitamos tener Zonas Cálidas. Seguiremos trabajando para que Corrientes tenga una tarifa diferencial”, afirmó el ex regatista en declaraciones radiales. El Gobierno nacional se comprometió a otorgar compensaciones por ese concepto, pero no lo plasmó en la ley.
Casualmente, once senadores peronistas del Norte Grande y otras provincias, con el chaqueño Jorge “Coqui” Capitanich a la cabeza, presentaron hace un mes un proyecto para subsidiar el consumo de energía eléctrica. Lo acompañaron el jefe de la bancada, José Mayans, y los exgobernadores Juan Manzur (Tucumán), Gerardo Zamora (Santiago del Estero) y Lucía Corpacci (Catamarca), entre otros.
Esta iniciativa abre una hendija para una posible negociación con un sector del peronismo, aunque lo cierto es que se aprestan a rechazar los cambios en Zonas Frías. En Diputados, se opusieron el proyecto sin fisuras.
Por último, se abre una incógnita con el bloque Convicción Federal, que se escindió del peronismo y se comporta como aliado ocasional del Gobierno. Lo integran la jujeña Carolina Moisés, de buena sintonía con el gobernador salteño Sáenz; la tucumana Sandra Mendoza, que tiene nexos con Jaldo; y el catamarqueño Guillermo Andrada, que reporta a Raúl Jalil.
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