Popi, el guardián de los pingüinos en el mundo
Más de la mitad de las especies están en la “lista roja”. Pablo Borboroglu, doctorado en la UNCo, dirige la agrupación mundial que las defiende y preserva.
A Pablo Borboroglu todos lo conocen como “Popi”. Así también lo llaman en el “mundo de los pingüinos”. En el mundo de la ciencia, al cual pertenece y que, a estas alturas, ya es su hábitat natural.
Es investigador, científico, experto en biología y, hoy por hoy, es el ‘as bajo la manga’ que tienen las 18 únicas especies de pingüinos del planeta para lograr ayuda, protección y conservación que impulsa desde la Patagonia.
Es el “defensor oficial” de estos animales que gozan de la ‘simpatía’ de la mayoría, pero de los cuales se conoce muy poco. Por ejemplo, que muchos están en una “lista roja”. En riesgo de desaparecer de la faz de la tierra.
Popi o Pablo es la cabeza visible del Grupo Mundial de Especialistas en Pingüinos de la Unión Internacional de Conservación de la Naturaleza y fue el impulsor de la creación de la Reserva de Biósfera de Unesco más grande de Argentina con 3,1 millones de hectáreas en Chubut, el área marina protegida para la mayor colonia de pingüinos de Magallanes del mundo. Y también cuenta, en su extenso haber, ser parte del equipo que logró en Nueva York que la Agenda 2.030 de Naciones Unidas incorpore por primera vez la ciencia y la conservación oceánica dentro de su exclusivo temario.
¿Qué es lo más básico que se puede decir de estas aves (como para ponernos a tono)?: Que solo están presentes en el Hemisferio Sur, desde la Antártida hasta las Islas Galápagos en Ecuador. Que las mayores colonias están en la Antártica y también en islas subantárticas aunque también en el continente, como es el caso de Punta Tombo en Chubut. Las costas atlánticas argentinas albergan las mayores colonias de los Magallanes o pingüinos patagónicos.
Pasión y “casualidad”
Borboroglu nació en Mar del Plata, pero ya es patagónico por adopción. Hace más de 28 años (de los 47 que tiene) vive entre los suelos áridos del sur del país e invierte su tiempo en la investigación de la fauna marina. Es licenciado en Ciencias Biológicas y realizó el Doctorado en Biología en la Universidad Nacional del Comahue Bariloche.
Su pasión por los pingüinos nació casi por casualidad. Trabajaba en una agencia de turismo cuando comenzó a adentrarse en la fauna patagónica y le tocó vivir de cerca el lado más cruel: más de 40.000 de ellos morían solo en un año en Chubut por empetrolamiento. Allí comenzó su trabajo para rehabilitarlos y defenderlos. “Luego decidí estudiar para poder ser mas útil en ese camino”, cuenta.
Durante los últimos millones de años estos animales han ido evolucionando, sin embargo a pesar de su capacidad de adaptación, cada vez más fenómenos y actividades humanas ponen en riesgo su existencia. Según el mapa elaborado por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, más de la mitad de sus ejemplares está en peligro de extinción y se necesita el esfuerzo de científicos y conservacionistas para mejorar las condiciones de supervivencia.
El cambio climático mundial, la contaminación, el mal manejo de pesquerías y muchos otros factores contribuyen para que esto sea así, contó el experto a “Río Negro”.
P- ¿Por qué te volcaste a esto? ¿Qué rol ocupan los ‘pingüinos’ en tu vida?,
R- Quería ser diplomático pero vine al sur y trabajando en una agencia de turismo comencé a guiar grupos de turistas extranjeros. Debí aprender de fauna y ahí comencé a conectarme. Me sensibilizaba mucho que 40.000 pingüinos morían por año en Chubut por empetrolamiento y empecé a rehabilitarlos.
P- ¿Son muchos los peligros que enfrentan en el mundo?
R- La mitad de las especies de pingüinos, que son 18, está listada como amenazada por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza. Enfrentan amenazas en el mar cuando se alimentan y migran y también en tierra cuando se reproducen. La principales amenazas son el cambio climático, la contaminación, el mal manejo de pesquerías comerciales. Y en tierra, disturbio humano, introducción de predadores y desarrollo cotero.
P- ¿Cómo impacta el cambio climático?
R- En general cambió la disponibilidad de alimento en el lugar y momento en que lo necesitan, esto provoca muertes por falta de alimento en pichones y también en adultos y juveniles cuando están migrando. El derretimiento del hielo en Antártica afecta la disponibilidad y calidad de ambientes para reproducir y alimentarse. También el Cambio Climático está produciendo tormentas más frecuentes e intensas aumentando la mortalidad de pichones chicos cuyo plumón no esta listo para mojarse.
“+ Ciencia – recursos”
P- La conservación concentra todos los esfuerzos hoy para proteger a las especies. ¿Tienen recursos? ¿Se da importancia?
R- Diría que la mayor parte de nuestros recursos provienen del exterior. Conicet ofrece fondos para proyectos pero casi puramente para generar ciencia. Conicet evalúa la performance de los investigadores y presta atención casi exclusivamente a las publicaciones científicas, y a la hora de la verdad no valora logros en conservación. Solo cuenta si publicaste en inglés en una revista del exterior. Por experiencia propia, no otorgan valoración de mis esfuerzos para crear la Reserva de Biósfera de Unesco más grande de Argentina. Tampoco que haya creado y dirijo el Grupo de Especialistas en Pingüinos de la Unión Internacional de Conservación de la Naturaleza. Ejemplos donde he utilizado la ciencia para darle mayor trascendencia y aplicarla a la conservación.
Fotos: Gentileza Global Penguin Society
Hay 18 especies en todo el mundo. Habitan en el Hemisferio Sur.
“Lo que se necesita es crear o extender las áreas de pesca vedada alrededor de las principales colonias. Sumar medidas adicionales”
Explica el investigador, en relación a las áreas ya protegidas.
El ‘as bajo la manga’ de las especies en riesgo
Investigador de Conicet , con sede en el Centro Nacional Patagónico, y en simultáneo preside la Global Penguin Society, una asociación de expertos internacionales que procura fomentar la protección y la educación de la naturaleza en todo el mundo. Lograron incluir el debate en la Agenda 2.030 de Naciones Unidas.
Pablo Boroboroglu, licenciado en Ciencias Biológicas.
Patagonia Azul, el mayor tesoro en el fin del mundo
Patagonia Azul es la reserva de biósfera más grande de Argentina con más de 3 millones de hectáreas (58% marinas y 42% terrestres) y alberga la comunidad más grande de pingüinos magallánicos. En los últimos años obtuvo la designación oficial de la Unesco. Su dimensión es similar a Bélgica. Está localizada en Chubut y es rica en flora, fauna, yacimientos arqueológicos y paleontológicos.
Es un sello de rango internacional en materia de conservación, desarrollo sustentable, educación e investigación. Alberga el 40% de la población mundial del pingüino de Magallanes.
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Datos
- “Lo que se necesita es crear o extender las áreas de pesca vedada alrededor de las principales colonias. Sumar medidas adicionales”