«Por Carlos Fuentealba»

Por Redacción

Una gota de sangre salpicó nuestro cuerpo,

el polvillo de tiza se mezcló en los cabellos,

un proyectil maldito atravesó su vida

quitando la sonrisa a un noble maestro.

Carlos Fuentealba es el recuerdo del docente.

Neuquén es su última morada,

lágrimas de dolor por el maestro ausente

y un lugar vacío solamente presente.

Las tizas pasarán a ser antorchas,

mientras que la bandera azul y blanca

a media asta quedará enarbolada.

En la 69, allá en las «bardas»,

hoy tu nombre representa dolor.

Mañana quedarás en el recuerdo

de los niños que formaste con amor

y de los que fueron tus compañeros.

Tu lucha quedará al pie del mástil

mirando la bandera azul y blanca

y el niño que la levanta al cielo

verá tu sonrisa dibujada.

 

Florencia «Pupi» Rapetti,

LC 4.720.587

Buenos Aires


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