Presidente israelí Peres acepta invitación del papa para orar en el Vaticano

Histórico gesto de Francisco para la paz en Medio Oriente. “Estamos listos para la paz” dijo Peres hace unos minutos, delante del papa. “No queremos más muertes”, sostuvo.

Por Redacción

EL MUNDO

El presidente israelí Shimon Peres aceptó la invitación del papa para orar en el Vaticano.

Francisco invitó también la víspera al presidente de la Autoridad Palestina Mahmud Abas para una jornada de oración conjunta por la paz en Medio Oriente en el Vaticano, una iniciativa sin precedentes en la Santa Sede. Abas aceptó casi de inmediato participar en esta iniciativa del papa.

“Queremos estar listos para la paz”, dijo Peres.

Minutos antes, el papa pidió a Dios en el museo del Holocausto en Jerusalén que “nunca más” permita un horror como el del holocausto, “una monstruosidad” y “un pecado” de la que los hombres deben “avergonzarse”.

Francisco pronunció una sentida oración tras saludar con calidez a siete sobrevivientes de aquel genocidio, encender el fuego de la memoria y rezar ante una corona de flores que le presentaron una niña católica y un niño judío.

También instó a judíos y cristianos a fortalecer el diálogo y el conocimiento mutuo para establecer relaciones de respeto recíproco que permitan luchar unidos contra el antisemitismo y otras formas de discriminación.

En un discurso ante los dos principales rabinos de Jerusalén, el Gran Rabino Askenazi, Yona Metzger, y el Gran Rabino Sefardí, Shlomo Amar, el pontífice instó a continuar y profundizar en el camino de amistad iniciado tras el Concilio Vaticano II.

Francisco recordó sus excelentes relaciones con responsables judíos en tiempos de su arzobispado en Buenos Aires y “las provechosas iniciativas de encuentro y diálogo”.

“Con ellos viví también momentos significativos de intercambio en el plano espiritual”, resaltó.

“En los primeros meses de pontificado tuve la ocasión de recibir a diversas organizaciones y representantes del judaísmo mundial. Estas peticiones de encuentro son numerosas, como ya sucedía con mis predecesores”, explicó, según reproduce la agencia EFE.

Francisco, recibido en el Centro “Heichal Shlomo”, Sede del Gran Rabinato de Israel, destacó que “este camino de amistad representa uno de los frutos del Concilio Vaticano II, en particular de la Declaración Nostra aetate, que tanta importancia ha tenido y cuyo 50º aniversario recordaremos el próximo año”.

Ese es “un don de Dios, que, sin embargo, no hubiera podido manifestarse sin el esfuerzo de muchísimas personas entusiastas y generosas, tanto judíos como cristianos”, afirmó.

Agencias