Procedimiento con público
Más de medio centenar de vecinos observaron con detenimiento cómo la policía esposaba a los tres hombres que estaban tendidos sobre el pavimento de la calle España, junto al taxi en el que viajaban por el centro cipoleño. Nadie se quiso perder un sólo instante del procedimiento y cuando los peritos extrajeron el primer ladrillo de marihuana de una de las mochilas hubo un aplauso generalizado para la fuerza policial. Después se escucharon largos abucheos para los sujetos que tenían sus rostros cubiertos con las mismas remeras que vestían. Y mientras los detenidos masticaban bronca y soportaban el calor del asfalto sobre el pecho, la gente comenzó a cantarles: “qué boludos, qué boludos”. La gente también se asombró al observar el desempeño del can entrenado para detectar la droga. Luego de que el animal marcara una de las mochilas su entrenador le arrojó una pequeña pelota que “Hachy” le devolvió. El sargento Carlos Fuentes explicó que se trata de un paso que, a modo de premio, se realiza cada vez que el perro encuentra los estupefacientes.