Procesan al dueño de un cabaret de Valcheta

El hombre recuperó la libertad tras estar varios días detenido. Quedó procesado al considerárselo “promotor y facilitador de la prostitución”.

Por Redacción

Judiciales

Por el delito de “promotor y facilitador de la prostitución” fue procesado Néstor Basanta de 48 años, propietario de un cabaret y de otros locales nocturnos en Valcheta. El juez penal de Viedma, Carlos Mussi, dispuso además la libertad del hombre que estuvo varios días detenido y la prórroga por 60 días de la clausura provisoria del cabaret “Escorpio”, ubicado en el predio de la estación de ferrocarril de Valcheta.

El magistrado le atribuyó a Basanta que entre diciembre de 2015 y febrero pasado fue quien en ese local, el departamento contiguo y en otro inmueble distante a unos 50 metros “explotó y facilitó el ejercicio de la prostitución” de mujeres mayores de edad y de nacionalidad dominicana. La resolución agregó que “aprovechándose de la situación de vulnerabilidad de ellas, Basanta, en calidad de dueño de los tres locales -Escorpio, Bar Elena y El Empuje se los rentó a éstas últimas a fines de residencia y a cambio del pago de una suma de dinero que las mismas percibían mediante el ejercicio del comercio sexual que ofrecían en su bar, y que se concretaban en el departamento contiguo y el inmueble aledaño , por los que cobraban -por cada servicio sexual- 500 pesos. En las mismas circunstancias, Basanta percibía la suma de pesos setenta por cada copa que los clientes invitaban a dichas mujeres durante la negociación del servicio sexual llevada a cabo en el bar”.

Ante el juez el imputado declaró que alquilaba esos locales a una mujer y que le había dado de baja recientemente al cabaret Escorpio, tras pagar una deuda al municipio superior a los 1.000 pesos.

Para Mussi quedó acreditada la actividad que desarrollaba Basanta, quien, a partir de la puesta de un local nocturno que funcionó como “cabaret”, después de armar toda la estructura comercial, mediante la solicitud de habilitación comercial a la municipalidad de Valcheta y buscar a las señoras que trabajarían como alternadoras “facilitó el ejercicio de la prostitución”.

Agregó que en Escorpio permitía que las alternadoras mantuvieran contacto con personas que ocasionalmente asistían allí y convenían el lugar de encuentro para mantener relaciones sexuales a cambio de dinero, las tarifas eran programas antes de los encuentros, donde las propias señoras reconocen que durante ese encuentro pactaban encontrarse con sus clientes y el producido de la copa, que rondaban los 70 pesos era para Basanta.

Tras señalar que los tres locales propiedad del imputado funcionaron como punto de encuentro y desarrollo de los actos corruptivos, Mussi destacó que Valcheta es un pueblo de aproximadamente 3.000 habitantes, en el cual, tras los allanamientos se pudo establecer que “cuatro mujeres dominicanas ejercían la prostitución, en un inmueble de Basanta, quien se quedaba con parte del dinero, que surgía del producido de las ventas de copas que las mujeres allí vendían”.

DeViedma


Exit mobile version