¿Telegram, Signal o WhatsApp? los pro y los contra de cada una

En las últimas semanas, el debate sobre mantenerse o mudarse de Whatsapp se intensificó tanto que varios competidores empezaron a crecer. Por eso, analizamos los pro y los contras de cada una de las aplicaciones.

El desencadenante de esta migración de un gran número de usuarios fue la decisión de Whatsapp de retocar los términos y condiciones.

El desencadenante de esta migración de un gran número de usuarios fue la decisión de Whatsapp de retocar los términos y condiciones.

Después de varias semanas con el tema en primera plana del mundo tecnológico, hablar sobre la situación de Whatsapp puede sonar reiterativo. Aún así, lo particular de su arranque del ciclo 2021 merece un análisis bastante más extenso, porque la aplicación más popular de mensajería del mundo occidental atraviesa uno de sus momentos más complicados y en gran parte fue por su propia culpa.


Breve resumen para quién aún no está al tanto de la situación: Whatsapp, que forma parte del amplio ramo de redes sociales bajo la marca Facebook, actualizó sus términos y condiciones y generó una gran incomodidad en muchos usuarios.

¿Por qué? Básicamente, debido a esta actualización, el mensajero se adjudicaba el derecho de negociar la información personal de sus usuarios con empresas de terceros entre tantas otras cosas. Bajado a tierra, Whatsapp podía utilizar los datos de sus usuarios (y por datos abarca numerosos permisos otorgados) a su antojo.

En otro momento, esta situación podría haber pasado de largo como ocurrió con Facebook, por ejemplo. Sin embargo, la movida del servicio de mensajería ocurrió en un contexto donde el debate por el manejo de nuestra información privada está cada vez más en boga, y por eso mismo se intensificaron las reacciones de los usuarios.

Las quejas fueron creciendo en el boca en boca y lógicamente derivaron en las redes, donde hubo un rechazo casi unánime a esta nueva postura de WhatsApp.

Hasta la versión anterior, el mensajero por excelencia de la civilización occidental no negociaba con los datos de sus usuarios, pero la modificación alteró todo.


¿Cuál fue el impacto? Un aumento desmedido de las descargas en los servicios alternativos. Lo mencionamos en la edición del diario RÍO NEGRO de ayer: Signal, por ejemplo, tuvo una evolución tan exponencial que pasó de registrar 106 mil descargas del 1 al 5 de enero a sumar más de 25 millones de usuarios en apenas 10 días.

En el caso de Telegram, siempre contó con una base más fija de usuarios por algunas de sus características de las que los otros mensajeros escasean, pero también se registró un crecimiento notorio.

Lo reiteramos varias veces: esto no significa que Whatsapp vaya a desaparecer ni que deje de ser el servicio más popular. Todavía queda muchísimo hilo en el carretel, pero también es justo mencionar que se han gastado unos cuantos metros de manera, como mínimo, innecesaria.

Respecto a la competición, una de las grandes dudas es qué diferencia plantean las nuevas alternativas a lo que ya solíamos usar. Pero más allá de las cuestiones técnicas que se pueden observar aparte, es necesario conocer de qué hablamos cuando hablamos de “alternativas”.


La alternativa más conocida, porque ya venía funcionando desde antes, es Telegram.

Creada en 2013, la plataforma de mensajería de los hermanos Dúrov se caracteriza por encarar la comunicación desde un sentido más amplio que el usuario a usuario, ya que utiliza muchos canales de difusión y aporta muchas herramientas extra a las personas que necesitan crear canales más masivos.

Signal, por su parte, es más reciente. No tanto en su fundación, que ocurrió a fines de 2015, sino por el espaldarazo que recibió por parte de la Comisión Europea, que la denominó como el mensajero instantáneo recomendado para todo su personal y para el público general.

Un dato de color respecto a Signal: el 7 de enero alcanzó un pico de registros en simultáneo tan grande que los servidores colapsaron y no pudieron realizar verificación de cuentas.

Con otro enfoque, pero como una posible alternativa, también podemos mencionar a Discord, que es ampliamente reconocido como el mensajero predilecto en el mundo de los videojuegos y que quizás por fuera también puede ser de gran utilidad.


Otra opción que creció en las últimas semanas, aunque ya hablamos de una opción de pago, es Beeper; que logra integrar todos los servicios de chat en una misma aplicación.

Será cuestión de tiempo para ver si los usuarios migran en masa a estos “nuevos” servicios, que deberán aprovechar a marcar la diferencia a partir de los servicios que brindan de manera exclusiva. En el medio, Whatsapp todavía manda tranquilo.


Whatsapp (Facebook)



Privacidad y seguridad: permite desactivar fotos, hora de conexión, estado actual y comprobación de mensajes, entre otros. Recientemente incluyó el “modo efímero” para mensajes autodestructibles.

Permisos: solicita acceso a contactos y SMS de forma obligatoria, y dispone de los datos para su uso. El resto de permisos son solicitados a la hora de ser utilizados, no de forma previa, como el caso del micrófono o de la galería de fotos.


Cifrado extremo: se utiliza en todas las comunicaciones de Whatsapp sin diferencia alguna.

Especificaciones: suma más de 5 mil millones de descargas, y se actualiza constantemente. Es gratuito.


Telegram (Telegram FZ-LLC)



Privacidad y seguridad: similar a Whatsapp, posee también tres funciones extra: chats protegidos contra capturas de pantallas, cuentas autodestructibles con configuración previa y teclado incógnito.

Permisos: después de algunas actualizaciones, dejó de solicitar acceso a los SMS. Lo que sí pide es acceso a las llamadas telefónicas para registrar la cuenta.


Cifrado extremo: no lo usa de principio a fin en todas las conversaciones, sino que debe ser activado. Almacena todo lo que ocurre en las conversaciones en la nube y se alojan ahí un año.

Especificaciones: acumula a esta altura más de 500 millones de descargas.


Signal (Signal Foundation)



Privacidad y seguridad: tiene casi todas las mismas opciones, aunque suma la chance de autodestruir mensajes viejos y permite enmascarar la dirección IP en las llamadas, pero no deja ocultar nombre y foto de perfil.

Permisos: utiliza los mismos permisos que Telegram, pero le suma el acceso al calendario para compartir eventos con otros usuarios. Hay pedidos de permisos previos a la utilización del servicio, pero aún sin aceptarlos se puede utilizar.


Cifrado extremo: utiliza cifrado de extremo a extremo en todos los chats. Casi no guarda datos por afuera de la hora de conexión y el número de celular desde el que se realiza la cuenta.

Especificaciones: ya alcanzó los 50 millones de descargas.


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