Christian Petersen contó el incómodo momento que vivió con una seguidora al salir del hospital
Christian Petersen atravesó un cuadro crítico por una falla multiorgánica, pero logró salir adelante y hoy comienza a retomar su rutina con otra mirada sobre la vida. En una entrevista con La Nación, el reconocido chef relató un episodio tan inesperado como incómodo que vivió el mismo día en que recibió el alta médica, luego de casi un mes de internación.
“Ser conocido tiene un montón de cosas a favor, pero hay un momento en que necesitás privacidad, silencio. Y es muy difícil ese oxímoron de ‘vivo de esto, pero a veces me hace mal’”, reflexionó Petersen, al describir el contraste entre la exposición pública y la fragilidad que atravesaba en ese momento.
El cocinero recordó una escena que ocurrió apenas salió del hospital, en plena noche. “Yo casi no podía caminar. Eran las 11 y viene una señora y me dice: ‘¿Me puedo sacar una selfie? ¡Estás vivo!’. Le respondí: ‘Nos sacamos la foto, pero yo no puedo ni caminar’”, contó, aún sorprendido por la situación.
Un diagnóstico complejo y múltiples causas
Sobre el origen de su delicado estado de salud, Petersen fue claro al explicar que no hubo una sola causa, sino una combinación de factores. “Me dijeron que se juntaron varias cosas. Estaba intoxicado en Brasil, podría haber sido dengue o zika; tenía un virus en el corazón, que ya estaba inflamado; y veinte días antes me había hecho una radiografía que mostraba que estaba saliendo de una neumonía”, detalló.
La gravedad del cuadro lo mantuvo internado durante casi treinta días, un período que, según él mismo reconoce, marcó un antes y un después en su forma de encarar la vida y el trabajo.
Un cambio de prioridades y una decisión definitiva
Consultado sobre la posibilidad de volver a subir al volcán Lanín, experiencia que antecedió a su descompensación, Petersen fue tajante. “No. Las barrancas de San Isidro son las únicas montañas que voy a subir. El guía me dijo ‘volvemos el año que viene’, pero no vuelvo ni loco. Dejame al lado del río, de la barranca. Confirmé que soy un camalote, sanisidrense a morir”, respondió, con humor y contundencia.
Comentarios