Nicolás Repetto habló de su separación de Florencia Raggi: “Hubo un momento en que soltar fue la única opción”
El conductor abrió su intimidad y contó cómo atravesó una profunda crisis de pareja durante la pandemia. El aislamiento, la distancia emocional y la música fueron claves en uno de los momentos más difíciles de su vida.
En una charla sincera, Nicolás Repetto habló por primera vez del duro momento que vivió con Florencia Raggi, una crisis que los mantuvo distanciados y puso en pausa una de las relaciones más estables del espectáculo argentino.
El conductor explicó que la pandemia fue el punto de quiebre. El aislamiento, la falta de proyectos y el clima general de incertidumbre impactaron de lleno en la pareja. En ese contexto, decidió instalarse solo en su casa de La Juanita, en Uruguay, donde pasó largos períodos en soledad.
El distanciamiento: físico y emocional
Durante ese tiempo, la distancia no fue solo geográfica. Según relató, la relación comenzó a desgastarse también en lo emocional. Cambió la dinámica de convivencia, aparecieron tensiones y ambos tuvieron que enfrentar una etapa compleja.

Fue ahí cuando surgió una reflexión que marcaría ese momento:
“No vale la pena remar cuando no hay respuestas”, dejó entrever el conductor, dando cuenta de una decisión difícil pero necesaria.
La crisis, lejos de ser un episodio pasajero, se convirtió en uno de los desafíos más duros que atravesaron como pareja.
“Flotar”: la canción que nació del dolor
En medio de ese proceso, Nicolás Repetto encontró en la música una forma de canalizar lo que estaba viviendo. Así nació Flotar, un tema que escribió mientras estaba solo frente al mar.
El conductor describió ese período como un momento de extrema vulnerabilidad: se sentía como “un barco de papel” a la deriva, una imagen que sintetiza su estado emocional.
La canción no solo funcionó como desahogo, sino también como una herramienta para transformar el dolor en algo creativo.
La reflexión que dejó la crisis
“Hay momentos en los que lo mejor que podés hacer es flotar”, reflexionó Repetto, en una frase que terminó dando nombre a la canción y sentido a toda la experiencia.
Lejos de romantizar el conflicto, el conductor dejó una mirada clara: no siempre insistir es la solución. A veces, entender cuándo soltar también forma parte del proceso.
Hoy, esa etapa quedó como un aprendizaje profundo que marcó tanto su vida personal como su faceta artística.
Con información de Radio Mitre
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