Rusia acusa a los 30 activistas de Greenpace de “piratería”
Entre los detenidos se encuentra el segundo de los argentinos que participaba de la misión de la organización ecologista. La ley rusa prevé penas de hasta 15 años.
INTERNACIONAL
Dos semanas después de la espectacular protesta de Greenpeace contra la explotación petrolera en el Ártico, la Justicia rusa acusó de piratería a la totalidad de los 30 activistas de la organización encarcelados, informó hoy el comité de investigación nacional. En la ciudad de Murmansk, los investigadores instruyeron oficialmente un proceso por piratería en banda organizada contra los miembros de la tripulación del barco “Arctic Sunrise”. La ley rusa prevé hasta 15 años de prisión por este delito. Todos los acusados declararon su inocencia y no hicieron más declaraciones, dice un comunicado difundido en Moscú. Entre los 30 activistas procedentes de 18 países hay dos argentinos y una brasileña. Además, entre los acusados se encuentra el reportero audiovisual británico Kieron Bryan, que sólo viajaba en el “Arctic Sunrise” para documentar la protesta del barco en el océano Polar Ártico, así como el conocido fotógrafo ruso Denis Sinyakov, que había sido contratado por Greenpeace para informar sobre la acción. Greenpeace rechazó las acusaciones de piratería por considerarlas “erróneas, injustificadas e ilegales” y anunció que irá hasta el Tribunal Europeo para los Derechos Humanos en Estrasburgo. El director de Greenpeace, Kumi Naidoo, criticó el miércoles el procedimiento de la Justicia rusa y sostuvo que era “la amenaza más grave para las protestas pacíficas medioambientales” desde el hundimiento del barco “Rainbow Warrior” en Auckland en 1985 por parte de agentes secretos franceses. Entonces, un activista perdió la vida. Los abogados de los ambientalistas presentaron hoy, en el segundo día de la lectura de la acusación en el tribunal de Murmansk, un recurso en contra de las órdenes de detención. Greenpeace dijo que espera que mañana se realice una primera negociación judicial al respecto. La acción, que el servicio secreto ruso FSB finalizó el 19 de septiembre de forma violenta, era una protesta pacífica en el mar de Pechora, indicó la organización ambientalista. Los activistas habían intentado trepar a la plataforma petrolera “Priraslomnaya” de la compañía estatal rusa Gazprom en el mar de Pechora, donde según sus propias declaraciones querían colgar pancartas. La organización de defensa de los derechos humanos Amnistía Internacional instó a revocar las “absurdas y dañinas” acusaciones de piratería. El propio presidente ruso, Vladimir Putin, había dicho que si bien los activistas violaron el derecho internacional, no son piratas. Según Greenpeace, en todo el mundo han protestado hasta ahora más de 775.000 personas con escritos enviados a distintas embajadas rusas. Los activistas acusan a Gazprom de poner en peligro con sus perforaciones el ecosistema especialmente sensible del Ártico, pues cualquier filtración podría tener consecuencias catastróficas para la flora y la fauna de la virgen región. Allí precisamente se cree que se encuentra una cuarta parte de las reservas de petróleo y gas del mundo. DPA.-
Foto: AP.-