“¿Se puede cambiar…?”

Por Redacción

Sin entrar en tratados de psicología y simplemente yendo a nuestra vida y actitudes diarias yo diría que se puede cambiar y que no es tan difícil, sólo debemos crear un ambiente confiable en el que cada uno no tenga pudor ni desconfianza, que nos podamos mirar a la cara y que nos demos cuenta de las ventajas que encierra cambiar nuestras actitudes y lograr ese sentimiento de paz y tranquilidad que da la certeza de saber que si cambiamos algunas cosas, por pequeñas que éstas sean, tal vez nos animemos luego a proponernos metas más interesantes. Hablando con un amigo me decía de su experiencia en temas diarios, como lo es levantar a un vecino que va o viene hacia el centro o a los kilómetros aquí en Bariloche, y llegar a desviarse hasta dejarlo casi en la puerta de la casa. Me decía que la respuesta siempre era de agradecimiento y asombro por parte de la otra persona y que él sólo le pedía que cuando tenga la oportunidad haga algo similar por otro vecino u otra persona, que de esa manera tal vez comencemos a comprender la ventaja de estar unidos y de saber que existe alguien que sin otro interés que el de ayudarnos nos está cuidando la espalda. Otro amigo se refería a cederles el paso a los peatones, dejar que siga el auto que se le cruzó en la calle y obtener de la otra parte un gesto de agradecimiento. Eso nos hace ciudadanos amigables, generar en el otro la imagen que se puede convivir de otra manera, sin agresión y dándole al otro un lugar, una atención que no esperaba. Otro amigo me decía sobre el tema de la cola en el supermercado y que él a veces dejaba pasar a personas que tenían pocas cosas en la mano y él el carro lleno, y que esto también provocaba un cambio en la mirada de todos los que estaban allí. Hablar con nuestro vecino, ver qué le preocupa y qué nos preocupa, ayudarlo de manera que se entienda que no buscamos nada a cambio, sólo aliviar alguna angustia o reparar algo que él no puede, o simplemente llevarlo unas cuadras en el auto junto con su familia. Comenzar a sentirnos que todos somos parte de una sociedad y que juntos podemos cambiar nuestra realidad. Se puede cambiar y estos pequeños actos seguramente luego repercutirán en otros mayores. Y si usted no cree que esto es posible pruebe hacer algo hoy mismo, cualquier cosa, dele el paso a un peatón, ayude a su vecino a sacar la basura, lleve a alguien con el auto, lo que a usted se le ocurra, y si el otro le quiere agradecer, pruebe decirle ‘haga usted lo mismo por otro’ y probemos si no es posible ir cambiando y mejorando nuestra sociedad. Porque ¿sabe una cosa? que nuestra sociedad se degrade, que no exista un reparto en la riqueza, que nuestra pobreza avance, que no haya trabajo genuino para todos y crezcan unos pocos, que nuestros pibes sean captados por la droga y el alcohol, todo esto y mucho más se pueden cambiar y mejorar si estamos todos unidos. Y para que ello ocurra primero hay que hacer eso: unirnos y se puede… se puede… se puede. Jorge L. Fernández Avello DNI 12.862.056 Bariloche

Jorge L. Fernández Avello DNI 12.862.056 Bariloche