147 años de Choele Choel: emprendedores con raíces fuertes y visión de futuro
Una generación detrás de otra se esfuerza para sostener el comercio en esta gran comarca que encabeza Choele Choel, pero que se extiende a todo el Valle Medio. Junto a la Cámara de Comercio, las experiencias se comparten y las estrategias se renuevan.
“Si no se piensa en conjunto al Valle Medio, ninguna ciudad avanza sola”, sostuvo Mariano Katz, al frente de la Cámara de Comercio, Industria y Producción, en diálogo con RÍO NEGRO. Así, con mentalidad de equipo y apoyo mutuo, es que esta institución busca alentar a los socios de este diverso grupo de rubros y actividades, para que puedan verse como partes de un todo, que necesita mantenerse unido para que los beneficios se multipliquen y se sostengan en el tiempo.
En una región en la que asciende a 500 la cifra de emprendimientos que sostienen este entramado, que mueve la vida de familias enteras en lo micro del día a día, es real la expectativa por los proyectos relacionados con el ámbito energético, pero Katz reafirmó que el 90% de lo local se sigue manteniendo activo en fuerte vínculo con la producción agraria, la que sigue generando trabajo y la llegada de recursos. Esto se suma a la convocatoria de nuevos vecinos que se registra por la oferta académica, la que atrae a estudiantes de puntos diversos, incorporando una mayor demanda de servicios, junto al potencial turístico que siguen intentando reforzar.
En esa búsqueda de adaptación y equilibrio, Katz insistió en que esta histórica localidad de paso tiene en su interior mucho para mostrar y para cobijar a las empresas que quieran instalarse. Por eso apela mes a mes, para que pueda ser priorizada en la esperada obra pública, así como también en el aprovechamiento de los insumos que puede proveer, de cara al despegue energético que la Provincia busca dar a todo el corredor hacia la costa atlántica.
«Las fortalezas de unos complementan las debilidades de otros”

Convencidos de que siempre hay oportunidades para seguir creciendo, los propietarios de “Buona Carne” conocen de la ganadería en toda su cadena, desde el rodeo hasta la venta al público. Fernando Capra es uno de los referentes de este equipo que ya transita la cuarta generación de trabajo activo y con proyección regional.
En tantos años de trayectoria, la falta de pasturas fue uno de los desafíos que pudieron sortear, con la incorporación de los “verdeos de invierno” como aliada, para mejorar la alimentación de la recría, optimizar los recursos y reinvertirlos. En este presente dinámico, confían en que vale la pena animarse y seguir elevando los estándares de calidad, bienestar animal, higiene y atención al cliente.
“Queremos que quienes viven en el Valle Medio puedan acceder a una propuesta moderna y de excelencia, sin tener que buscarla en otro lugar”, reafirmaron.
Torcer el destino: de la crisis a un crecimiento audaz
Un mejor horizonte en la actividad agropecuaria y el impulso que cobró el turismo interno fue la combinación que permitió transformar la realidad de lo que hoy es uno de los hoteles más distinguidos del Valle Medio.
Cerrado a fines de los ‘80 por el complejo contexto hiperinflacionario, “Rucantú” logró reinventarse, honrando aquellos orígenes que se remontaban a 1969, cuando comenzó esta empresa local, pero reinvirtiendo constantemente para optimizar las instalaciones, ampliar su capacidad y modernizarlas.
Con dos hermanos como socios y el apoyo de otros familiares, se consolidó el nacimiento de este hotel, que comenzó recibiendo a turistas que paseaban rumbo a la cordillera o el mar, junto a viajantes del sector comercial. Actualmente, la proyección estratégica que impulsa el hijo y sobrino de los impulsores, Sebastian Altamiranda, junto a Matías Gallardo, les permitió escalar a otro nivel, como sede para eventos culturales, empresariales, de conferencias y espacio de coworking.
“Los empresarios pymes tenemos una gimnasia importante frente a las crisis, el tema está en mantenernos en alerta y tener rápida reacción frente a los cambios. Nosotros hacemos inversiones a largo plazo, porque seguimos eligiendo Choele Choel como lugar para vivir y seguir creciendo”, reafirmó sin dudarlo.
Nacidos y criados en una zona privilegiada
“Hace 45 años que estamos en el rubro, fuimos uno de los primeros de la localidad”, contó Alejandro Migone para empezar a hablar de la trayectoria que junto a su equipo vienen sosteniendo en la venta de materiales. En el camino, los cambios en las políticas económicas nacionales los obligaron a barajar y dar de nuevo, pero lejos estaban de una derrota definitiva.
Lo que empezó con una apuesta por sumar una sucursal en Chimpay en 2012, se complementó con otra en Lamarque, estrategia que les permite abarcar así el radio de todo el Valle Medio, incluido Pomona. Después de cada crisis pendular, hoy defienden su identidad de nacidos y criados, en una geografía “insuperable”: “tenemos mucho potencial y seguimos en crecimiento”.
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