Alerta por arsénico en el agua al noroeste de Neuquén: se debe a los 60 volcanes activos

Tras la actualización del mapa que publicó el ITBA, una investigadora del Conicet en Neuquén recordó los resultados del estudio que fueron publicados por la revista científica internacional "Science of The Total Environment".

La toma de muestras en el río Agrio. Foto: gentileza

La doctora en Química Guillermina Bongiovanni, directora del Grupo de Biotecnología Ambiental en el Probien (Instituto de Investigación y Desarrollo en Ingeniería de Procesos, Biotecnología y Energías Alternativas), que depende del Conicet y la Universidad Nacional del Comahue, detectó la presencia de arsénico en el noroeste de Neuquén y en algunos puntos de Río Negro.

En las aguas termales del volcán Domuyo, por ejemplo, mencionó que relevaron hasta 900 microgramos-litro de arsénico; mientras que en el río Covunco, en el sector en que se une con el río Varvarco, encontraron 450 microgramos-litro.

La contaminación en estos sectores obedece a la presencia de 60 volcanes activos -pese a que llevan mucho tiempo sin desencadenar erupciones- en la zona cordillerana. El estudio -que demandó varios muestreos de agua- se llevó a cabo entre 2012 y 2018 y fue publicado dos años después en «Science of The Total Environment», una de las principales revistas científicas internacionales relacionadas al medioambiente.

Bongiovanni consideró oportuno recordar estos resultados, a partir de la actualización del Mapa de Arsénico, que llevó adelante el Instituto Tecnológico de Buenos Aires (ITBA), para ofrecer una herramienta que permita monitorear la presencia de este elemento químico natural en el agua en diversas regiones del país.

Según este nuevo mapa, las áreas más afectadas incluyen el 70% de la provincia de Buenos Aires, con foco en el corredor de la ruta 5 y zonas aledañas a Mar del Plata. También incluye el sur de Córdoba y Santa Fe, La Pampa, Mendoza y el norte del país, abarcando Tucumán, Santiago del Estero, Salta, Chaco y Formosa.

El estudio que contiene 350 muestras de todo el país detalla que, en Río Negro y Neuquén los niveles de arsénico en el agua se encuentran dentro de los parámetros que la hacen consumible -aunque en Río Negro y La Pampa, por ejemplo, los índices se encuentran al límite-.

Años atrás, Bongiovanni, junto a la becaria del Conicet Paula Lamela, recorrió arroyos, ríos y vertientes a fin de tomar muestras de agua y analizar la presencia de metales pesados. Se focalizaron en el río Limay, Negro y Neuquén, desde su nacimiento hasta la desembocadura.

En la zona de Copahue y Domuyo, al noroeste de Neuquén, registró un alto nivel de arsénico que asoció a la presencia de volcanes, al igual que en Piedra del Águila. «También medimos el aluminio -lo encontramos en Caviahue-, el manganeso y el cadmio. El objetivo fue chequear si había contaminación por los volcanes en la cordillera. Si bien el estudio finalizó en 2018, al día de hoy los resultados no cambian mucho», señaló.

Luego de tomar las muestras, las pruebas se hacían en el lugar y se confirmaban en el laboratorio. Bongiovanni las definió como «pruebas sencillas de campo, medidas semicuantitativas que no requieren un equipamiento sofisticado. Pero se chequean con estándares certificados».

Advirtió que si bien los valores en la región de Río Negro y Neuquén «están dentro de lo que establece la legislación argentina, el país presenta un atraso en relación a otros (según la Organización Mundial de la Salud, el valor ideal de arsénico está entre 0 y 2 microgramos por litro; mientras que Argentina admite 50 microgramos por litro). Con estos niveles, el riesgo de producir enfermedades es alto», alertó.

Puso como ejemplo las aguas termales del volcán Domuyo que registran un valor de 900 de arsénico. «Después se van mezclando con el río Covunco, luego con el río Varvarco y pasan a 450. Cuando se mezcla el río Neuquén con el Varvarco, ya tiene 100«, acotó.

«La gente -continuó- se baña en esos ríos de aguas calientes. En Copahue, la gente no se baña pero registramos valores que van de 250 a 400. Son niveles altos. En Piedra del Águila está entre 25 y 45».

En la laguna de lodo Las Maquinitas (Copahue) registraron 4370 microgramos-litro de manganeso
y en Río Alto Agrio, en la cascada Salto del Gigante, 250 microgramos-litro de arsénico. En el Lago Caviahue relevaron entre 35 y 50 de arsénico, 150.000 de aluminio y entre 760 y 950 de manganeso.

En el río Negro, acotó, no relevaron niveles altos aunque, por ejemplo, al analizar unas almejas en la zona de Paso Córdoba en el municipio de Roca encontraron arsénico. «Eso significa que en el río hay lo suficiente para que las almejas lo vayan acumulando. El arsénico se acumula», dijo.

Bongiovanni destacó el informe del ITBA y consideró que estos datos permiten «concientizar a la gente y a las autoridades»: «Por más que sean valores bajos, se debe recomendar a la gente comprar filtros para el agua. En La Pampa, donde los valores son altos, están poniendo filtros».

Mencionó la unión del río Covunco con Neuquén. «Ese pueblo toma el agua del río Covunco que es el más contaminado. En su momento, le sugerí al guardaparques que nos acompañó a hacer los muestreos que cambien la toma de agua al río Neuquén donde no hay arsénico. Siempre se pueden tomar medidas», dijo.

También señaló un sector en Copahue conocido como Agua de Mate con mucho nivel de arsénico. «Con ese nombre, la gente debe sacar agua para el mate. A veces, es necesario concientizar a la gente y a las autoridades. Les hemos pedido, por ejemplo, que no sigan diciendo que las algas del Domuyo son curativas porque están repletas de arsénico”, concluyó.


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