Conmoción en Mendoza: murieron una abuela y su nieto de dos años al caer en un pozo séptico abierto
El dramático hecho ocurrió durante la noche del miércoles en el departamento de Guaymallén. La madre del menor encontró a las víctimas y, con la ayuda desesperada de los vecinos, lograron sacarlas de la estructura.
Foto: Gentileza Los Andes.
Una mujer de 61 años y su nieto murieron tras caer al interior de un pozo séptico que se encontraba abierto en el patio de su vivienda particular. El caso conmocionó profundamente a la provincia de Mendoza y movilizó de inmediato a los vecinos de la zona tras conocerse el doble desenlace fatal.
Según precisó el medio local Los Andes, el trágico accidente sucedió durante la noche del miércoles en una casa ubicada sobre la calle Buenos Vecinos al 990, dentro de un barrio de la localidad de Rodeo de la Cruz.
Mientras la Justicia y la Policía Científica investigan las causas exactas que permitieron que el pozo quedara destapado, familiares y allegados despidieron con hondo dolor a las víctimas a través de las redes sociales.
Cómo ocurrió el hecho y los detalles policiales de la investigación
Desde Mdz Online relataron que el dramático episodio se desencadenó pasadas las 20, aunque en un principio nadie en el interior del domicilio advirtió la situación de riesgo. Dentro de la vivienda se encontraba una adolescente que se encargaba de preparar la comida, totalmente ajena a que su abuela y su hermanito habían salido hacia el patio.
El horror comenzó a revelarse minutos más tarde, cuando la madre del niño llegó al domicilio, preguntó por su familia y, al no tener respuestas inmediatas, decidió salir a buscarlos al sector exterior. En ese momento se topó con los pies de la mujer que asomaban desde el interior de la estructura, con la cabeza completamente sumergida.
Ante los gritos desesperados de la madre, los vecinos se movilizaron rápidamente organizándose a través de un grupo de WhatsApp vecinal. Tres personas acudieron al llamado de auxilio de manera inmediata y se encontraron con la mujer completamente conmocionada frente al pozo abierto.
Entre todos lograron coordinar las tareas de rescate y consiguieron extraer primero a la abuela, quien ya se encontraba sin vida en la precámara del pozo séptico. Inmediatamente después descubrieron que debajo del cuerpo de la mujer se encontraba su nieto, quien en ese instante todavía conservaba algunos signos vitales.
Una vecina que reside en la esquina y trabaja como enfermera escuchó los gritos de auxilio y corrió a auxiliar a la familia sin conocer los detalles previos. Al notar que el bebé no tenía pulso, comenzó de manera inmediata con las maniobras de reanimación cardiopulmonar en plena desesperación.
Ante la demora en la llegada de una unidad médica formal, la enfermera solicitó a los efectivos policiales que ya se encontraban en el lugar que trasladaran al niño de urgencia. El traslado se concretó a bordo de un patrullero mientras continuaban los intentos desesperados por reanimarlo en el camino hacia el centro asistencial.
El menor ingresó de urgencia al Hospital Notti, donde los profesionales médicos continuaron con los protocolos de reanimación, pero lamentablemente a las 21:18 se confirmó su fallecimiento. En paralelo, personal del Servicio de Emergencias Coordinado intervino en la vivienda y constató el deceso de la mujer adulta a causa de una muerte por sumersión.
De acuerdo con las primeras pericias oficiales realizadas por la Policía Científica, la estructura del pozo séptico tenía una abertura aproximada de 60 por 60 centímetros y superaba el metro de profundidad. El depósito se hallaba a unos cinco metros de la construcción principal y permanecía sin tapa debido a que se estaban realizando labores de mantenimiento.
La causa judicial quedó inicialmente en manos de la Oficina Fiscal N.° 1 y de la fiscal Marisol Parra, pero debido a la naturaleza extrema del hecho fue derivada a la Fiscalía de Homicidios. El fiscal Oscar Malla asumió la dirección de la investigación, ordenando diversas medidas técnicas para reconstruir la secuencia exacta y determinar responsabilidades sobre el estado del pozo.
Quiénes eran las víctimas fatales
La inesperada y dolorosa pérdida de la abuela y su nieto generó una fuerte conmoción colectiva en la provincia de Mendoza y en toda la comunidad local. Los vecinos de Guaymallén expresaron su total desconsuelo ante un accidente doméstico de características tan insólitas como devastadoras para el entorno familiar.
Las víctimas fatales de esta tragedia fueron identificadas oficialmente como Miriam Isabel Videla, de 61 años, y su pequeño nieto Borja Lionel Berardi Panini, de entre uno y dos años de edad.
En las redes sociales, amigos, conocidos y allegados volcaronnumerosos mensajes de despedida, recuerdos compartidos y expresiones de apoyo para los familiares sobrevivientes. La comunidad se volcó a manifestar su solidaridad ante una pérdida doble que golpeó de manera abrupta a los seres queridos en una misma noche.
Una mujer de 61 años y su nieto murieron tras caer al interior de un pozo séptico que se encontraba abierto en el patio de su vivienda particular. El caso conmocionó profundamente a la provincia de Mendoza y movilizó de inmediato a los vecinos de la zona tras conocerse el doble desenlace fatal.
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